¡OOO ESTÁ MUY RARITO! Finn y Jake parecen ser vaqueros del Lejano Oeste, hay un hospital lleno de Limoncios estresados, y la Princesa Chicle... Hora de Aventuras 12

¡OOO ESTÁ MUY RARITO!

Finn y Jake parecen ser vaqueros del Lejano Oeste, hay un hospital lleno de Limoncios estresados, y la Princesa Chicle se enfrenta a trampas mortales constantemente… ¡Aquí está pasando algo chungo!

¡PREPÁRATE PARA LO INESPERADO!

¿Qué tiene Hora de Aventuras que ha conseguido enganchar a niños y mayores en todo el mundo? ¿Una serie para el público preadolescente con legiones de fans acérrimos en todo el mundo? ¿Qué extraña brujería es ésta? Ya hemos hablado en otras ocasiones de lo que hace especial a esta serie, así que no abundaremos en ello aquí. Baste decir que Hora de Aventuras ha creado un universo mágico en el que todo tiene cabida, desde las críticas a los sistemas democráticos bipartidistas como el empoderamiento femenino (las dos princesas más importantes, Chicle y Marceline, son jóvenes inteligentes e independientes, no las típicas princesas de cuento que necesitan que un príncipe las rescate). Tal vez sea ésta una de las razones por la que esta serie gusta tanto a las chicas. Y si no, fijaos en la cantidad de dibujantes femeninas que han dibujado esta serie o sus portadas.

Por sus muchas razones, tanto la serie de animación como los cómics tienen un éxito más que justificado, y parte de la experiencia consiste en descifrar las referencias y los chistes ocultos. En este tomo, por ejemplo, la aventura comienza con Finn y Jake ejerciendo de cowboys justicieros en el salvaje oeste. No tienen recuerdo de cómo han llegado allí,  pero acaban por darse cuenta de que no se trata más que una simulación de realidad virtual de BMO, que intenta recrear los mundos en los que cada uno de los héroes de Ooo pueda ser más feliz.

Hora de Aventuras

Lo que empieza como una especie de mezcla entre Matrix, Westworld y El Mago de Oz alcanza cotas más profundas al entrar en escena Roltas, el robot creado por Finn a partir de un microondas viejo, un puñado de chatarra y “un montón de ciencia o algo así”. Roltas ve a Finn como su creador o “padre”, lo cual pone a Finn un poco nervioso. Además, como todos los niños, busca la aprobación paterna, y acompañar a Finn y Jake en sus aventuras. No obstante, para Finn, Roltas no es más que un robot que sólo sirve para lanzar tartas a la gente, y no es alguien de verdad como Jake o las princesas. Al igual que BMO, Roltas es para Finn sólo un utensilio, no un compañero de aventuras. Son aparatos, máquinas concebidas para su disfrute, y por tanto no merecen el mismo trato que sus amigos. En este aspecto, Finn se comporta como lo que es, un preadolescente egoísta (como casi todos los niños) que sólo busca divertirse, aunque ello conlleve dejar de lado y “utilizar” a los que están a su alrededor. Puede parecer una visión demasiado adulta de lo que en teoría es tan sólo un tebeo infantil, pero como ya hemos dicho al principio, Hora de Aventuras tiene múltiples lecturas, y una de ellas es precisamente este conflicto paternofilial entre un niño y su robot. Finn, demasiado niño para ser padre, carece de la madurez necesaria para responsabilizarse de su creación. Como en el moderno Prometeo de Mary Shelley, la criatura Roltas busca el amor y la cercanía de su creador, y al no conseguirlos hace alianzas con otras criaturas, todo con ese fin último: conseguir que Finn acepte que le llame “padre”.

Evidentemente, los niños no apreciarán estos matices, y no estoy muy seguro de que el guionista, el norteamericano Christopher Hastings (Soy Groot, La Increíble Masacre-Gwen), tuviera estas interpretaciones en mente cuando escribió el libreto de esta aventura. Sin embargo, esta lectura dota al conjunto de una profundidad de la que aparentemente carece, y nos lleva al fondo de la mente de un niño que vive en un mundo en el que todos los niños quisieran vivir: lleno de aventuras, criaturas hechas de caramelo, con un amigo/mentor capaz de convertirse casi en cualquier cosa, y sin ninguna responsabilidad más que la de ser guardianes del País de Ooo (lo que conlleva vivir más aventuras, etc…).Hora de Aventuras

Al dibujo está Ian McGinty (Steven Universe, Hello Kitty), que mantiene el estilo habitual de la serie, sin ningún alarde ni originalidad, pero que cumple precisamente con su función, que es la de mantener la homogeneidad gráfica de la serie. A decir verdad, se agradece que la serie regular no cambie de estilo, y que las desviaciones se produzcan en las novelas gráficas (de las que también se han publicado aquí unas cuantas). El color, la rotulación e incluso la traducción mantienen la tónica habitual, lo que ayuda a que los lectores sigan reconociendo sobre el papel a los personajes de la serie de televisión.

En resumen, este 12º volumen de Hora de Aventuras, publicado una vez más por NORMA Editorial, no es un tomo que destaque en exceso sobre los demás, con la excepción de esta visión de la relación entre Finn y Roltas (que tampoco se resuelve de una manera totalmente satisfactoria), y que puede no ser visible para el lector más joven. Con todo, sigue siendo una lectura especialmente recomendada para los pequeños de la casa, llena de aventuras, personajes llenos de imaginación y el mismo lenguaje divertido al que estamos acostumbrados.

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Hora de Aventuras 12
Ian McGinty y Maarta Laiho Christopher Hastings and Norma Editorial
Precio: EUR 10,40
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Hora de Aventuras 12
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Jesús Tomás Dado

Jesús Tomás Dado

Prometo estarte agradecido.

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