Como decía con el tomo anterior, uno ve estos cómics de Batman de finales de los 80 y principios de los 90 y puede... GG.AA. Batman Norm Breyfogle 2: La Pandilla del Fango

Como decía con el tomo anterior, uno ve estos cómics de Batman de finales de los 80 y principios de los 90 y puede pensar que son cómics muy bobos, sobre todo si lo comparas con etapas como la actual de Tom King, fabulosa y sesuda. Pero son cómics que plantean un Batman de su época, con esos matices de caballero oscuro, pero sin haber llegado a la casi parodia en la que ha llegado a convertirse, de héroe taciturno y rozando el trastorno obsesivo compulsivo. En La Pandilla del Fango, Alan Grant sigue planteando historias ligeras, esforzándose por engrosar una de las galerías de villanos mejor nutridas de toda la industria y manteniendo una serie de constantes en sus historias, que ayuden a mantener el interés para el lector. Una de esas constantes, por ejemplo, es el hecho de que Batman sale a patrullar por las noches en Gotham defendiendo al ciudadano de a pie, enfrentándose a matones, traficantes y gente de la calle. Puede parecer una bobada, pero coged cualquier cómic de Batman de los últimos diez años y decidme una etapa cualquiera en la que veáis a Batman en dos números seguidos saliendo a pelear con matones de la calle y no solo con supervillanos con habilidades extraordinarias. Aquí, los tipos con superpoderes aparecen durante una ronda… y así enlaza con sus historias.

La Pandilla del Fango
En este tomo se recogen los números 601 a 614 de Detective Comics. Es muy curioso ver la influencia del cine en el cómic a finales de los 80. La película de Batman de Tim Burton se estrenó en junio del 89 en EE.UU., fecha de portada del primer número contenido en este tomo. Sin embargo, en ninguna de los 14 números aquí contenidos aparece el Joker, tan solo aparece Vicki Vale en una cena con Bruce Wayne, que podría servir más como guiño que otra cosa. No se incorpora como personaje regular ni nada por el estilo. Y no será porque la película no tuviese impacto en su día. Según el propio guionista, pasó de vender 75000 ejemplares mensuales a unos 650000. ¿Podéis imaginar alguno un impacto similar hoy día y cómo afectaría a las tramas? Si sin tener un impacto relevante en ventas nos han metido con calzador a John Diggle, han cambiado a Hulk, Tony Stark ha cambiado su personalidad, y un largo etcétera, sin que además tampoco repercuta especialmente sobre las ventas de estos títulos… imaginad cómo sería si hubiese tenido un impacto de ese calibre. Los tiempos cambian…

Grant se va encontrando cada vez más cómodo y se permite arcos argumentales de mayor extensión. El tomo abre con un arco de tres números, Tulpa, en el que Batman tendrá que enfrentarse a un tipo capaz de crear copias autónomas de otras personas o seres. Llegado el momento, necesitará la ayuda de un Jason Blood muy reacio a colaborar con Batman, o mejor dicho, a dejar que su alter ego Demon colabore con el cruzado de la capa. Como curiosidad, uno de estos números presta su portada al tomo anterior.

El siguiente arco es aún más largo, con cuatro números, y da nombre al tomo: La Pandilla del Fango. Este arco es muy interesante porque sirve de repaso de todos los Clayface de la historia, y cómo Batman tendrá que enfrentarse a algunos de ellos. Además, las consecuencias de lo que aquí acontece, redefinirá a Basil Karlo en adelante. Un arco muy divertido y con los habituales juegos de confusión entre personajes por los engaños de estos Clayface.

La Pandilla del Fango
Anarquía en la Gotham City
es el título del siguiente arco de dos números en el que Grant crea al personaje de Anarquía, otro personaje que ha acabado teniendo un recorrido más largo en la historia de la editorial y que aquí sirve para sacar a relucir la delgada línea que separa a Batman de ser un villano. Me gusta mucho cómo juega con el hecho de que el propio Batman se vería mal a sí mismo si no fuese él, y cómo Anarquía hace prácticamente lo mismo que él, solo que con algunas diferencias que hacen que Batman se oponga a sus métodos. Da la impresión que la idea de Grant para el personaje era la de realizar un héroe/villano que sirviera para poner en duda hasta dónde puede llegar un héroe sin que se le considere villano.

A continuación Nieve y Hielo, otro arco de dos números que parte de la premisa de un Pingüino que ha fallecido en prisión, y con un Batman que no acabará de fiarse de que no sea todo un engaño. Para este arco se recuperan personajes secundarios como Kadáver o Scarface. El Pingüino vuelve a su estatus habitual después de lo que nos había planteado Max Alan Collins en la historia que aparece en el tomo anterior.

Por último tres historias de un solo número: Gatos, con Batman, Catman y Catwoman; Basura, con Batman mediando en un conflicto entre dos compañías basureras y con un desenlace descorazonador; y Demonios Callejeros en la que, una vez más, Batman vigilará por los más débiles e intentará salvar a unos jóvenes pandilleros que se convierten en el objetivo de una banda de moteros delincuentes.

Si Grant le da ese toque más de a pie al personaje, el dibujo de Breyfogle sigue siendo muy dinámico, con esas viñetas torcidas, siempre buscando peleas muy dinámicas y un Batman más terrenal, que acaba siendo herido y golpeado por delincuentes normales y no es ese luchador implacable al que estamos acostumbrados hoy día. Se nota el paso del tiempo pero para nada resulta un dibujo desfasado.

La Pandilla del Fango
En definitiva, GG.AA. Batman: La Pandilla del Fango.

La etapa de Alan Grant y Norm Breyfogle destaca por su tono liviano y de consumo rápido. Historias sin ninguna pretensión de complicarlas, arcos autolimitados y que se cierran por completo, con unos argumentos directos, divertidos y un dibujo que se basa en el dinamismo y el entretenimiento más puro. Esto ha supuesto que sea una etapa muy recordada y bien considerada, por la variedad de tramas y personajes que aparecen en sus páginas. El hecho de que haya sido reeditada tantas ocasiones da una idea de que es una de esas etapas que nunca van a fallar en ventas porque por mucho tiempo que pase, aguantan muy bien el paso del tiempo y entretienen a lectores de todas las edades.

Lo mejor: La historia de los Clayface. El mensaje de la de Anarquía. El dibujo dinámico de Breyfogle. Recordar cuando el cine/TV no afectaba a los cómics…

Lo peor: Si solo lees Batman de unos años para acá, te puede parecer algo ligero.

Para fans del personaje. Para los que quieren descubrir los inicios de villanos como Anarquía o del Clayface actual. Para disfrutar de cómics de los de toda la vida.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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