En 1997, Marvel toma una arriesgada decisión haciendo que Onslaught «mate» a Los 4 Fantásticos y Los Vengadores, entre otro gran número de superhéroes. A... 100% Marvel HC. Los Exiliados 1: Por la madriguera del conejo

En 1997, Marvel toma una arriesgada decisión haciendo que Onslaught «mate» a Los 4 Fantásticos y Los Vengadores, entre otro gran número de superhéroes. A raíz de eso, surge un nuevo grupo de «superhéroes»: Los Thunderbolts. Lo que parecía una serie protagonizada por héroes de segunda fila, acabó siendo todo un éxito de crítica y público. Cuatro años después, llegarían Los exiliados, una nueva serie que en cierto saca una buena base de sus personajes de otro megaevento como fuera La era de Apocalipsis, que se orquestó dentro de todas las colecciones mutantes allá por 1995, y que planteaba una realidad alternativa. Marvel vio el momento de intentar repetir la apuesta de creación de un nuevo grupo formado por personajes poco conocidos, y aprovechar el tirón de ese evento de hacía seis años y que había dejado tan buen sabor de boca a los lectores… y la apuesta salió bien. En 100% Marvel HC. Los Exiliados 1: Por la madriguera del conejo tenemos los primeros once números de dicha serie, que aguantaría en tiendas ocho años hasta un total de cien números.


Ni que decir tiene que los planteamientos de Thunderbolts y Exiliados son completamente diferentes, pero sí les une el hecho de que sus grupos están conformados por personajes poco conocidos, casi se podría decir de segunda. Pero precisamente ahí radica el éxito de ambas: el hecho de contar con ese tipo de personajes daba mucha mayor libertad a los creadores, y se podían permitir jugar con ellos sin que el fandom se echara encima (y eso que Twitter no abriría hasta cinco años después). La idea de la serie, además, daba mucho más juego, puesto que se trataba de un grupo formado por personajes de varias realidades alternativas, que tenían que llevar a cabo un número de misiones por diversas realidades, intentando así evitar sucesos con consecuencias desastrosas para dicho mundo. Además, recuperaba a algunos personajes del evento mutante que habían calado muy bien entre los lectores, como Destello o… bueno, mejor lo descubrís vosotros.

El equipo estaba conformado por Destello, sacada directamente de la realidad de La era de Apocalipsis; Ave de Trueno,  el John Proudstar que fue convertido en Guerra por Apocalipsis; Mímico, de Tierra-12, con la habilidad de absorber cinco poderes de otros mutantes; Nocturna, la hija de Rondador Nocturno y la Bruja Escarlata; Morfo, el lenguaraz metamorfo que aquí es usado como un trasunto de Masacre, el elemento irritante del grupo; Magnus, el hijo de Pícara y Magneto; y Fuego Solar, la Mariko Yashida con poderes de Tierra-2109. Cuentan con un dispositivo llamado Tallus, que les va dando las instrucciones y llevando a cada realidad.

Lo más atractivo de esta serie es cómo salta de una realidad a otra, en forma de misiones, dando el aspecto de una serie abierta, inagotable, al más puro estilo Doctor Who, en el que una misión da paso a otra, con un mundo completamente nuevo y una misión que lo mismo se resuelve en un día que en meses. Era como si escogiesen siempre a un mismo equipo para viajar por los distintos números de la legendaria What If…? Además, el hecho de ser personajes más secundarios, permite al autor poder alterar sus poderes o incluso acabar con alguno de ellos si lo viera oportuno, al más puro estilo Escuadrón Suicida. Nadie va a poner el grito en el cielo.


Pero es que Judd Winnick hace lo que mejor sabe: una serie divertida, con acción, que busca el entretenimiento sin obligar a reparar en un status quo inamovible, o en la profundización de los personajes. No obstante, y viendo la serie con la perspectiva que permite este tipo de edición contenedor de once números, ves que va intercalando historias más centradas en una trama o en la acción, con algunos fill-in en los que se permite hurgar un poco en algunos personajes, da pie a relaciones entre los miembros del equipo, e incluso retrocede en el tiempo para contar la otra cara de una historia de números anteriores. Empieza con arcos argumentales de uno o dos números, pero a medida que va avanzando, va haciendo algunos arcos más desarrollados, como el de los números 8 a 10. Winick es muy hábil, y encuentra pronto un recurso para poder viajar al pasado maquillándolo de realidad alternativa en las que el paso del tiempo va a otra velocidad. Así, vamos a poder aumentar las posibilidades de la serie.

Para el dibujo se acompaña de Mike McKone como autor principal, con la ayuda de Jim Calafiore. Reconozco que McKone siempre se me ha resistido un poco, principalmente por unos rostros que se me atragantan algo, y me da la sensación de dibujo de peor calidad. Sin embargo, en estos números demuestra que es un gran narrador, y la mayor prueba de ello la tenemos en el número 7 de la serie, que formó parte del mes Nuff Said (febrero de 2002), una idea de Joe Quesada en el que proponía hacer números mudos en las colecciones, sin ningún tipo de texto. Aquí se ve lo buen narrador que es McKone, porque además el tomo incluye el guión original de Winick para ese número, y se puede ver cómo ha conseguido transmitir solo con sus dibujos lo que pretendía expresar el guionista. Calafiore me recuerda por momentos a Howard Chaykin, con esos rostros cuadrados y ese trazo tan característico.

En este primer tomo vamos a ver al grupo pedir a una versión del Profesor X que sea su líder, acudir al juicio de Fénix, ayudar a Alpha Fligjht a derrotar a Hulk y por último intentar escapar de una realidad en la que los Skrulls han dominado la Tierra y hacen torneos entre superhéroes. Aventuras variadas, con mucha acción y muy divertidas, alternadas con relaciones interpersonales entre los miembros del grupo para terminar de sazonar este curioso estofado.


En definitiva, 100% Marvel HC. Los Exiliados 1: Por la madriguera del conejo.

Una serie que, a pesar de que va a cumplir casi veinte años, se mantiene fresca y entretenida. Un grupo muy variopinto, que encaja muy bien, y con una premisa que permite hacer aventuras cortas en las que los personajes tendrán que modificar una realidad alternativa. Guiones divertidos y rápidos, que busca un entretenimiento de consumo rápido, sin que por ello esté carente de calidad en sus historias, y con un dibujo que cumple a la perfección con su cometido y que le da un aspecto noventero, a pesar de que ya acababan de entrar en la nueva década. Una edición fabulosa para recuperar esta serie en tomos con doce números (aquí hay once porque el primero fue doble) a un buen precio en relación con la calidad que tiene.

Lo mejor: Lo fresca y divertida que se mantiene, casi veinte años después. Las posibilidades que tiene.

Lo peor: Si buscas una serie profunda, con una trama central que vaya dando paso a otras aventuras, tal vez esta no es la serie más adecuada.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

  • XAVI

    7 junio 2019 #1 Author

    Coincido con tu reseña. En su momento, me pareció fresca y novedosa por su propuesta así como por su cambio de plantel (como tú dices, a medio camino entre Dr. Who y Escuadrón Suicida). Pero creo que a medida que se fue desarrollando fue perdiendo fuelle.

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