100 Balas vuelve a estar de moda y para apoyarlo, Brian Azzarello estuvio en el Saló del Cómic de Barcelona. Tan sólo unas líneas...

100 Balas vuelve a estar de moda y para apoyarlo, Brian Azzarello estuvio en el Saló del Cómic de Barcelona. Tan sólo unas líneas más abajo, podéis leer lo que nos comentó el que es, entre otras cosas, uno de los estandartes del sello Vertigo. Todos sabemos que es poco proclive al comic de superhéroes y que se siente más cómodo en historias de género negro como Jonny Double, Filthy Rich o la propia 100 Balas, pero leed con atención porque estamos ante un personaje bastante atípico y curioso en el mundo del comic americano mainstream. Os dejamos con él.

¿Cuál fue el motivo por el que empezaste a escribir cómics?

Porque alguien me pagó. Es la única razón. No me parezco a mucha gente en este negocio. Escribir no es algo que quisiera hacer desde niño. Es sólo un trabajo.

¿A qué te habría gustado dedicarte de no ser escritor de cómics?

¿Qué me hubiera gustado ser o qué sería? (RISAS). Antes de empezar a escribir cómics restauraba muebles antiguos. Me gustaría seguir haciendo eso. O ser astronauta.

¿Dónde resides actualmente y dónde te gustaría jubilarte?

No pienso jubilarme. Vivo en Chicago y probablemente muera en Chicago.

¿Cuáles eran tus influencias de niño? ¿Qué cómics te gustaban y a quién te hubiera gustado parecerte?

Cuando era niño no leía cómics de superhéroes. Leía los cómics de guerra de DC o los cómics de monstruos de Marvel o el Cuarto Mundo de Jack Kirby. Los superhéroes eran demasiado perfectos. Necesito que haya errores en mis historias.

¿Quién es tu mejor amigo en la industria del cómic, y con quién te gustaría llevarte mejor?

Mi mejor amigo en la industria… Jesús. Bueno, Jesús es mi mejor amigo siempre (RISAS). Mi mejor amigo es mi editor. Quien quiera que esté editando mis cómics en el momento. Me gustaría llevarme mejor… también con mi editor (RISAS).

¿Hay algún personaje o alguna serie que te negarías a escribir?

He dicho que no muchas veces. Si soy capaz de encontrar una razón convincente para contar una historia de un personaje, voy a contar esa historia. Necesito una razón para escribir. A veces no puedo encontrar ninguna. Me han pedido que escriba Lobezno un centenar de veces. Pero para mí es un tío que corta a la gente y ya está.

¿Normalmente te encargan guiones o eres tú el que presenta proyectos a las editoriales?

Ambas cosas. A veces me llaman para escribir un libro. En este punto de mi carrera si estoy interesado en escribir un tebeo, seré yo quien te llame. Si quiero hacer Batman, te llamaré para escribir Batman.

¿Te suelen reconocer mucho en las convenciones o eres de los que pasan desapercibido?

Sí, a veces. No sé. No mucho aquí, pero en Estados Unidos sí. A veces se me acerca gente. Una vez que estuve en Argentina, la gente me reconocía por la calle. Era raro.

Está a punto de salir tu próximo trabajo en Vertigo, Spaceman. ¿Qué nos puedes contar de esta serie?

En octubre. Es una especie de ciencia ficción. Cuando digo ciencia ficción, en realidad estoy siendo algo vago, porque esta ciencia ficción es difícil de describir. Ha habido muchas predicciones sobre lo que le iba a suceder al mundo, y muchas no se han cumplido. En esta obra juego con todas esas predicciones.

Para ser un escritor tan ligado al género negro, ¿cómo es un cambio tan brusco a la ciencia fición?

Bueno, va a ser ciencia ficción negra (RISAS).

¿Sci-fi noir?

Sí.

En Filthy Rich has trabajado con el dibujante español Víctor Santos. ¿Cómo fue trabajar con él? ¿Hay algún otro autor español con quien te gustaría trabajar?

Conocí a Víctor en 2004, creo, en una pequeña convención en Avilés. No sabía quién era entonces. Quería enseñarme su trabajo, y lo encontré fascinante, me encantó. A lo largo del fin de semana, o de toda la semana, nos hicimos amigos y quedamos en que alguna vez teníamos que trabajar juntos. Dos años después, la última vez que estuve en Barcelona, Vertigo estaba enfrascada en la producción de su línea Crime, y me preguntaron si estaba interesado en participar, y me acordé de esa conversación. Propuse un pequeño cómic en blanco y negro, y pensé a Víctor. Ellos no sabían quién era, y vimos su página web. Quedé para cenar con Víctor esa noche. Ideamos esta historia juntos, que salió en 2007, y anoche precisamente hablamos sobre nuestro siguiente trabajo juntos (RISAS). Me gusta también Jesús Sáiz. Algún día probablemente hagamos algo juntos. Alguna historia sobre crimen.

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Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

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