¡Aaaah, astronauta! ¡No hay profesión que impresione más al personal! Da igual que sueñes con ser uno o que solo de ver el despegue... En órbita con Thomas Pesquet

¡Aaaah, astronauta! ¡No hay profesión que impresione más al personal! Da igual que sueñes con ser uno o que solo de ver el despegue de un cohete por la tele te salga urticaria; seguro que tienes mil preguntas que hacerle a un astronauta. ¿Por qué él? ¿Cómo se prepara? ¿Tiene miedo? ¿Qué opina su familia? ¿Por qué lo hace? ¿Tiene madera? ¿Cómo hace para ir al váter? A lo largo de los siete años de formación del astronauta Thomas Pesquet os adentraréis en el mundo de estos hombres y mujeres que tienen por oficina una estación espacial.

Digan lo que digan, no hay profesión en el mundo con mayor índice de molonidad que la de astronauta. Cualquier hombre o mujer que haya pisado una estación espacial o flotado en ingravidez en el espacio tiene todas las papeletas para acaparar cualquier conversación en la que alguien pregunte «¿y tú, a qué te dedicas?» Mucho de esto sabe el (relativamente) joven astronauta francés Thomas Pesquet quien, además de ser listo, alto y guapo, ha pasado seis meses en la estación espacial internacional, convirtiéndose así en un ídolo en su Francia natal. Algo así como nuestro Pedro Duque pero, en lugar de darle un Ministerio, han adaptado su vida al cómic. Porque pocas vidas hay más interesantes y que levanten más curiosidad que la de un astronauta. En este libro la autora Marion Montaigne responde a todas ellas, empezando por los exhaustivos exámenes que los aspirantes a astronautas deben aprobar, la apabullante cantidad de información que deben aprender antes de subirse a un transbordador espacial, y la cantidad de labores y faenas que hay que realizar una vez están en el espacio. Que no todo es hacerse selfies con la Tierra al fondo ni jugar con los cacahuetes flotando en ingravidez.thomas pesquet

Marion Montaigne (Saint-Denis de la Réunion, 1980) es una autora francesa que estudió animación en la prestigiosa escuela francesa de los Gobelins, trabajó para la cadena francesa TF1 haciendo layouts y escribiendo guiones y como librera. Además de publicar varios libros, tiene un popular blog humorístico de divulgación científica: Tu mourras moins bête, mais tu mourras quand même (Morirás menos idiota, pero morirás igualmente) que está siendo publicado en tomos en papel. Su amor por la ciencia y su agudo sentido del humor la hacían la candidata perfecta para ilustrar la vida de Thomas Pesquet, desde sus sueños infantiles de viajar a las estrellas hasta su regreso a la Tierra tras su primera (y por el momento única) misión espacial. No esperéis maravillosas ilustraciones en este libro, ni detallados planos de la estación espacial. Por el contrario, preparaos para pasar un rato divertidísimo leyendo las peripecias de los astronautas europeos y estadounidenses en Rusia (donde la leyenda de Yuri Gagarin lo impregna todo), aprendiendo el funcionamiento de los váteres espaciales (si se estropean, hay que abrirlos y arreglarlos, y recordad que no hay gravedad, con lo que los residuos flotan), y toda la preparación que conlleva una actividad extravehicular (E.V.A., en el argot aeroespacial), que no es tan sencillo como nos hacen ver en las películas, ponerse el traje de astronauta y abrir la escotilla.

El afán de divulgación de Montaigne la lleva a explicarnos también toda la parafernalia médica que implica pasar una temporada en el espacio: los músculos se atrofian, los huesos se descalcifican, la vejiga no nota que está llena (por lo que el astronauta no sabe cuándo tiene que ir a orinar, lo que puede dar lugar a cálculos renales), y los humores de la cabeza no van naturalmente hacia abajo, por lo que muchos astronautas pierden visión… Es decir, que la vida del astronauta no es tan glamurosa como nos la vende Hollywood pero, a pesar de todos estos inconvenientes y efectos secundarios, no hay ni un solo astronauta que no desee repetir la aventura de viajar a lo más alto. La aparición recurrente del veterano astronauta Buzz Aldrin hace de voz de la experiencia para Thomas Pesquet, quien asimila todas sus enseñanzas, junto con las de la también veterana Peggy Whitson, con quien tuvo el honor de compartir viaje y estancia en la Estación Espacial Internacional.

Thomas Pesquet (ficha oficial de la Agencia Espacial Europea) es el protagonista de esta aventura, y seguimos sus pasos desde su infancia, sus estudios y carreras universitarias (tiene un Máster en Diseño y Manejo de Astronaves por la Escuela Nacional Superior de Aeronáutica y del Espacio de Toulouse), los exámenes de acceso al programa espacial europeo y toda la preparación por la que tuvo que pasar antes de poder subirse a la lanzadera Soyuz que le llevó, por fin, al espacio. En realidad, podríamos decir que la verdadera protagonista de este cómic es… la ciencia, siendo Pesquet un mero vehículo o hilo conductor mediante el cual aprenderemos gran cantidad de cosas sobre el vuelo espacial y las divertidas y aleatorias leyes físicas por las que se rige. Por ejemplo, ¿sabíais que el vuelo de la Tierra a los satélites no se hace en línea recta, sino que sigue una trayectoria espiral, aprovechando el movimiento de rotación de la Tierra? Por eso los lanzamientos espaciales se hacen siempre desde zonas lo más cercanas posibles al ecuador del planeta: Cabo Cañaveral (Florida) en EEUU, cerca de la frontera con Kazajistán en Rusia, etc.

thomas pesquetEn órbita con Thomas Pesquet, publicado en España por NORMA Editorial, no es sólo un interesantísimo cómic de divulgación científica; también es una lectura extremadamente divertida que me ha arrancado más de una carcajada, gracias al agudo e ingenioso sentido del humor de su autora, Marion Montaigne, que es capaz de sacar a relucir el lado cómico de incluso las partes más aburridas de un programa espacial. El álbum, que ganó el Premio del Público en el Festival Internacional del Cómic de Angulema 2018, se completa con un listado de libros, películas y vídeos de Youtube que han servido de documentación adicional para la autora (además de la propia biografía de Pesquet), y a los que merece la pena echar un vistazo, aunque sea para ver cómo se analiza la orina de un astronauta… quemándola, o espiar a los astronautas con la cámara en directo dentro de la estación espacial.

Compartir:

Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com