Cuando hablamos de etapas clásicas dentro de una colección, normalmente nos estamos refiriendo a autores que dejaron huella a lo largo de un periodo...

Cuando hablamos de etapas clásicas dentro de una colección, normalmente nos estamos refiriendo a autores que dejaron huella a lo largo de un periodo significativo de tiempo, desde un año hasta una década. Sin embargo, Jim Steranko es un autor que siempre se ha caracterizado por lo escaso de su obra, lo que unido a la calidad de esta, le ha llevado a no necesitar más de tres números en cualquier colección para convertirse en autor de referencia.

steranko

Este es el caso de los tres números del Capitán América que Steranko realizó en 1969 (110,111 y113 USA), clásicos instantáneos en los que el autor utiliza todos los ingredientes que llevaron a la fama su anterior trabajo, Nick Fury, Agent of SHIELD, y a su vez, han servido en gran medida como base a la actual serie guionizador por Ed Brubaker.

Jim Steranko comenzó a trabajar en los cómics a mediados de los sesenta, tras haber pasado por una interminable lista de trabajos que suelen detallarse en alguna de sus increíbles biografías ( gimnasta, mago y escapista, publicista…). Su primer trabajo en Marvel fue entintar a Jack Kirby en Strange Tales, donde se publicaba Nick Fury: Agent of Shield. Al poco tiempo pasó a ocuparse del dibujo de la serie, que mas adelante obtendría colección propia, escrita y dibujada por el propio Steranko en sus primeros números. Tras sus tres números en Capitán América y una estancia en X-Menigualmente breve (e igualmente recordada, rediseñando su logo además, sus trabajos se vuelven aún mas escasos.

Desde su primer trabajo en Marvel, ya muestra todas sus cartas: un dibujo influenciado por el Pop-Art y la psicodelia, en el que incluye fotomontajes y collages, con un estilo de narrar más próximo al de algunos autores europeos que al tradicional estilo Marvel. Un buen ejemplo es su famosa página muda de Nick Fury: Agent of Shield número 2 USA, en la que en una sucesión de viñetas se muestran distintos objetos y detalles de los personajes, alternando planos y puntos de vista sin hacer avanzar la narración, una técnica introducida un par de años atrás por el italiano Guido Crepax en “Valentina”, que se convertiría en una de las señas de identidad de Steranko.

Desde la primera viñeta en el Capitán América, Steranko intenta conseguir un estilo cinematográfico, llegando incluso a algo tan chocante como dibujar a Steve Rogers fumando en gabardina para conseguir una iluminación a lo “noir” de su rostro. Sin embargo, es capaz de cambiar de registro de una página a otra para meterse de lleno en una pelea con el Increíble Hulk al más puro estilo Kirby. Esto se debe al intento de Stan Lee de aprovechar la experiencia de Steranko en una colección “de espías”, manteniendo al mismo tiempo la línea de la colección (acción y peleas), lo que nos lleva a uno de los mejores aciertos de estos tres números: utilizar a la organización Hidra, que pasa de ser un grupo criminal en las sombras, a convertirse en una legión de esbirros uniformados que nos deleitaran con algunas de las mejores peleas de la época, demostrándonos que el Capi pelea mejor si se pega con más de veinticinco villanos a la vez.

Secuaces, esbirros...cuantos más, mejor.
Secuaces, esbirros…cuantos más, mejor.

La mayoría de estas peleas le sirven a Steranko para llenar unas cuantas páginas dobles, en una cantidad que no se volvería a ver hasta los tiempos de Image Comics. Estas páginas suelen contrastar con la detallada narración del resto de sus páginas, lo que lleva a Steranko a introducir (por motivos de espacio) abundante texto e incluso viñetas sobre las “Splash pages” (vamos, un resumen de lo que debería haber aparecido en las seis-diez viñetas que ocuparían normalmente la página).

No vale mirar solo los dibujos, Stan Lee también aporta su granito de arena.
No vale mirar solo los dibujos, Stan Lee también aporta su granito de arena.

En contraste con sus páginas de acción y peleas, Steranko introdujo un par de secuencias oníricas en las que aparece algún guiño a Dalí, que ya había aparecido en alguna portada e interior de Nick Furia.

Bucky se ha tomado algo no aprobado por el "Comics Code"
Bucky se ha tomado algo no aprobado por el «Comics Code»

Como curiosidad narrativa, una de las tres historias incluye una trama paralela protagonizada por un personaje totalmente ajeno a la historia, que acaba influyendo sobre la trama principal como un “deus ex machina”, algo que Will Eisner hacía con bastante frecuencia en The Spirit (de hecho, el personaje es un criminal, y se toca el tema del azar y el destino, algo habitual en Eisner).

Steranko y el Pop Art
Steranko y el Pop Art

En cuanto al argumento, estos tres números tuvieron una aportación bastante importante a la mitología del Capitán América. Aparece por primera vez el personaje de Madame Hidra, y Rick Jones deja de ser el “sidekick” de la Masa para ser el ayudante del Capitán América, lo que aprovecha Stan Lee para recordarnos otra vez a Bucky (más adelante, el Capi se olvidará de Rick Jones, que pasará a acompañar al Capitán Marvel, convirtiéndose así en el “sidekick” oficial del Universo Marvel). Aparte de eso, tenemos la primera “muerte” del Capitán América, que sirve para volver a cambiar el status de su identidad secreta (algo confuso en la época).

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En resumen, son tres números en los que lo mejor del estilo de un autor genial se mezcla con los ingredientes fundamentales de un personaje (Bucky, Hidra, Shield, peleas multitudinarias), dando como resultado unos cómics tan entretenidos y dinámicos como el mejor de Kirby, y al mismo tiempo del gusto del teórico europeo mas sesudo de la época.

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Jaime F.

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