De vez en cuando nos llega una obra, sin hacer demasiado ruido y que pasa relativamente desapercibida pero que es una verdadera joya. El... El dios vagabundo

De vez en cuando nos llega una obra, sin hacer demasiado ruido y que pasa relativamente desapercibida pero que es una verdadera joya. El dios vagabundo es un ejemplo perfecto de obra de la que no oyes hablar habitualmente en webs y podcasts especializados, tal vez por su perfil europeo algo menos comercial para el gran público… pero que si luego te permites hojear en tu tienda, vas a enamorarte irremediablemente de ella. Comienzo fuerte: probablemente El dios vagabundo sea una de las obras que más he disfrutado de todo el 2019, y sin duda su publicación a final de año ha hecho que quede fuera de muchos tops anuales de los que se estilan a principios de año. ECC edita una fábula preciosa, con un homenaje al mundo del arte absolutamente delicioso.


La historia gira alrededor del viaje de Eustis, un sátiro que ha quedado anclado en nuestro mundo, sin magia y confundido, añorando los tiempos en que compartía fiestas con Dioniso y otras deidades y dedicándose a hacer predicciones a aquellos con los que se cruza. Para recuperar su condición de semidios, tendrá que acudir en la búsqueda de su amigo Pan, y hacer que se reúna por última vez con su amada Selene. Para ello tendrá que emprender un viaje en el que le acompañarán El Profesor, un curioso anciano que se muere por conocer a los dioses y seguir aventuras similares a las de su admirada Ilíada o la Odisea; y un fantasma con un terrible antecedente en su pasado que quiere recuperar su honra y demostrar su valentía.

El dios vagabundo recupera muchos fragmentos de la mitología griega, y construye la historia apoyándose en todos esos personajes, a modo de fábula. Tenemos una aventura apasionante, un viaje del héroe en el que tendrá que ir superando diversos obstáculos para llegar a su objetivo. Y ya solo con eso la obra merece la pena. Todos aquellos que disfruten de la mitología y le gusten las historias de aventuras van a encontrar una obra muy a la altura de sus expectativas. Pero es que eso no lo mejor de todo…


Si la obra sirve de repaso de muchos de los mitos griegos, lo más interesante es que a su vez, hace un viaje absolutamente alucinante en torno a la historia del arte moderno. La principal y más evidente inspiración va a ser la de Van Gogh, ya que el estilo principal imperante en toda la obra está basado en el uso de esas pinceladas fuertes, lineales que construyen texturas y dan volumen a las formas por la acumulación de líneas. Además, hay una gran parte coloreada con esos tonos ocres, amarillos que rememoran obras como Los girasoles. Incluso el propio artista hará un breve cameo a modo de homenaje en cierto momento. Pero Fabrizio Dori no solo homenajea al artista holandés, sino que a medida que avanza la historia se suceden innumerables homenajes más o menos evidentes: desde la luna del cineasta Méliès, a Lichtenstein, Klimt, Mucha, Otto Dix, Takashi Murakami, incluso al propio arte de las vasijas griegas. Un sinfín de referencias que ni se explicitan ni se enumeran. Queda a cargo del lector ir reconociendo muchas de ellas tanto por el estilo de dibujo como por el color, aunque si conoces a los artistas homenajeados no es difícil, dada la habilidad de Dori a la hora de realizar los homenajes.

Pero si aún así todavía no os he convencido, hay que alabar también la narrativa del artista italiano. Es difícil estar pendiente de la fidelidad a la literatura griega, de estar pendientes de mostrar un estilo reconocible… pero es que encima se permite encontrar el modo de ir alterando el ritmo de la historia con composiciones de página siempre cambiantes, uso o ausencia de texto a la vez que aumenta o disminuye el número y tamaño de las viñetas para acelerar o frenar el ritmo narrativo y componer algunas páginas con una simetría de las viñetas o estructura de viñetas muy cuidada, como por ejemplo la de la página del enfrentamiento de Artemisa con Eustis o el viaje a través del reino de los invisibles.


En definitiva, una obra magnética, con muchos puntos fuertes con los que atrapar al lector y que suponen un precioso recorrido a dos corrientes diferentes artísticas como son la literatura, concretamente de la mitología griega; y del arte pictórico, con un continuo homenaje a diferentes artistas a través del dibujo. Rotundamente, y sin miramientos, una obra de 10. Ha ganado el premio Ouest-France 2019 del festival Quai des Bulles. Fue nominada al premio de las librerías de bande dessinée de Francia 2019 y al premio Tour d’Ivoire del festival Á Tours de Boulles 2019.

Lo mejor: Las referencias. El no tomar por tonto al lector y dejarle a él que identifique los homenajes. Una narrativa que trata cada momento como corresponde y que está muy pendiente del ritmo que debe llevar cada momento.

Lo peor: Si la mitología griega te produce rechazo, si la pintura te resulta indiferente, y tampoco te gustan las aventuras, no vas a disfrutarlo. El papel no me acaba de funcionar para este tipo de obra.

Compartir:

Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

  • Nahuel Osorio Dominguez

    4 febrero 2020 #1 Author

    UAU me has dejado impresionado! La verdad es que se publica tanto que hay obras que pasan desapercibidas, como esta que noshas decubierto en tu reseña. Muchas gracias y me iré a buscarla para hojearla. Saludos!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com