La dualidad estilística de Garth Ennis es un tema recurrente cada vez que se habla de él. Parece mentira que un autor capaz de... Marvel Saga El Castigador 8. El regreso de Barracuda

La dualidad estilística de Garth Ennis es un tema recurrente cada vez que se habla de él. Parece mentira que un autor capaz de firmar obras serias que te dan una patada en la tripa como War Stories sea el mismo que te saca un vampiro gritando «enséñame las tetas» o un juggernaut ruso con implantes mamarios. Y, hasta hace bien poco, la etapa de Garth Ennis del Castigador en el sello MAX era de las primeras. Hasta que llegó Barracuda.

En el anterior tomo de esta serie, el Castigador se enfrentó a un antagonista de nueva creación. Barracuda es un negrazo enorme, más bruto que un arado y cuya simple visión ya hace que tengas que cambiarte de pantalones. Y, como nos comentó hace mes y pico Alejandro, en dicho volumen el tono cambió por completo. Desapareció el ambiente serio y realista y Ennis nos sorprendió con una historia hiperbólica, con ese humor pasado de rosca con el que nos obsequia de vez en cuando. Y aunque parecía que Barracuda había muerto al final del tomo anterior, por aquí lo tenemos de vuelta.

El regreso de Barracuda

El regreso de Barracuda

Barracuda era un personaje demasiado exagerado, demasiado grandilocuente como para dejar caer en el olvido. Para el Ennis de humor de sal gorda tenía demasiado potencial y había que recuperarlo de alguna forma, y así empieza el tomo. ¿Y cuela? Bueno, en el mundo real un tiro en las tripas tiene bastantes posibilidades de acabar con el que lo recibe, pero estamos en el mundo del Garth Ennis pasado de vueltas. Aquí todo vale, así que aceptamos barco para la vuelta de este elemento.

El argumento de este tomo es digno de los momentos más desfasados de Ennis. Barracuda quiere vengarse del Castigador, así que necesita dinero para ello, por lo que acepta un encargo de un mafioso que se parece más de la cuenta a Christopher Walken. Tiene que agarrar a su hijo hemofílico, rarito y un poco lento, llevarlo a una república bananera y hacer que mate al sátrapa local para «convertirle en un hombre». El principio ya es bizarro con ganas, pero si además aderezas la historia con personajes desquiciados marca de la casa como una transexual ex-militar, una actriz porno aspirante a presidenta, un cura pederasta y similares, lo que te va a quedar es una historia que deja la etapa que el guionista irlandés firmó en Marvel Knights Punisher a la altura de un capítulo de Barrio Sésamo. En general, soy muy fan del Ennis serio, el de Battlefields, el de Crossed, el de Hellblazer, y muy poco del adolescente cuarentón, el de Dicks, el de Predicador, el de The Boys. Pero este Regreso de Barracuda es tan absurdamente pasado que se ha salido por el otro lado y ha llegado a gustarme.

Los títulos

Los títulos de los cómics individuales de Garth Ennis suelen encerrar referencias no demasiado evidentes. Los cinco números de esta miniserie son:

1. A Mouth’s a Mouth. Una canción de Mothguts, un grupo de metal experimental. También un capítulo de Ray Donovan.

2. Oh, the Muthafuckin’ Places You’ll Go. Si quitas el muthafuckin’, es un libro infantil de Dr. Seuss.

3. Curiouser and Bi-Curiouser. Una referencia a The Importance Of Being Cecily, de Daniel Curzon, un novelista y escritor de manuales de etiqueta para gays.

4. And a Warm Place to Shit. Earl Butz, Secretario de Estado de Agricultura durante las presidencias de Nixon y Ford, soltó esta perlita en 1976: «Te diré lo que quiere la gente de color. Son tres cosas. La primera, un coño estrecho. La segunda, zapatos holgados. Y la tercera, un lugar caliente en el que cagar». Su bocachancla le acabó costando el puesto.

5. Baptized in a Barrel of Butcher Knives. Una frase de Graveyard Songs, una banda inglesa de Psychobilly.

La música

De la misma forma, Garth Ennis siempre suele meter referencias musicales en sus cómics. Aquí puedes escuchar un podcast de Pájaros En La Quijotera en el que el compañero David Varelux habla de las canciones que se han ido escuchando en los tebeos de esta etapa.

Más Barracuda

Además de en estos dos últimos tomos de Marvel Saga, el personaje ha paseado sus músculos imposibles por el arco de esta misma serie La Larga Y Fría Oscuridad, que veremos dentro de tres o cuatro tomos, en el especial Eminem/Punisher (ejem), en la serie Max: Punisher de Jason Aaron y en el segundo tomo de Max Furia: Mis Guerras Perdidas, donde Ennis recupera al personaje y, hasta el momento, se despide de él.

En resumen…

Es una secuela imposible del tomo anterior. Rizar el rizo. O, como se dice en argot televisivo, saltar el tiburón. Heh.

Los que estén siguiendo la recopilación en Marvel Saga de esta serie, aún teniendo un tono notablemente más ligero que el resto de la serie, saben lo que hay. Digamos que, junto con el volumen 7, forman un interludio de humor negro (heh) en una serie más seria que un funeral. Y para los que prefieran el Ennis más macarra, el tomo anterior y éste funcionan de forma totalmente independiente. Incluso podríamos decir que todo lo que hay que saber antes de sumergirse en la lectura de El Regreso de Barracuda es que el protagonista se enfrentó al Castigador y le dieron por muerto. Sea como sea, un must para todos los lectores de ambas vertientes de Garth Ennis.

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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