Imaginad que un día estáis en un avión. Es un vuelo tedioso, como casi toda la rutina de vuestra vida. Al lado lleváis sentado... Ekhö Mundo Espejo: Integral 1 de Christophe Arleston y Alessandro Barbucci

Imaginad que un día estáis en un avión. Es un vuelo tedioso, como casi toda la rutina de vuestra vida. Al lado lleváis sentado a un tipo del montón cuya presencia no dice absolutamente nada. De repente, una especie de Cobaya con ropa os habla de un montón de tecnicismos y de una herencia de una tía lejana que acaba de fallecer pero que pensabais que llevaba décadas muerta. Lo primero que se os pasa por la cabeza es que posiblemente os habéis pasado con los tranquilizantes o la bebida, o que quizás estáis en un sueño… O a lo mejor también es que os ha llegado la hora de iros al otro barrio.

ekhö

Y desde luego es en “otro barrio” donde sucede la historia de Ekhö. Otro lugar llamado Mundo Espejo donde nunca existieron un Edison, un Tesla, un Faraday o un Volta. Un mundo sin electricidad donde la tecnología existe pero a su manera. Una mezcla muy curiosa del concepto de Steampunk pero sin llegar a sus límites catárticos. En Mundo Espejo no hay aviones, hay dragones que transportan a la gente, tampoco hay metro o tren, pero podemos coger un ciempiés gigante para llegar al curro. Ese dicho de “la naturaleza se abre camino” es más cierto que nunca.

Con estos mimbres conocemos a Fourmille Gratule, la chica del avión al que se le apareció la cobaya. Pero no era una cobaya, era Sigisbert, miembro de una raza de roedores que parten el bacalao en Mundo Espejo. Son adictos al té y especialmente a la burocracia. No menos problemas causará Yuri Podrov, el soso pasajero que acaba también en Mundo Espejo por el mero descuido de haber cogido del brazo a Fourmille en el momento de la transmisión. Este hecho fortuito causará un conflicto diplomático de cuatro pares de pelotas.

Y a grandes rasgos esta es la historia de Ekhö, serie BD que Norma comienza a recopilar en integrales a razón de tres álbumes franceses por tomo. La serie lleva publicados nueve volúmenes. En las más de 150 páginas de este tocho veremos cómo nuestros protagonistas se van adaptando a la vida en Mundo Espejo (una adaptación bastante acelerada me parece a mi) y cómo Fourmille Gratule se hace con el control de una agencia de talentos.

La serie está escrita por Christophe Arleston, autor que ya ha demostrado su capacidad para crear mundos con la magnífica Lanfeust de Troy. Al guionista le sobran un puñado de páginas para meterse al lector en el bolsillo gracias al carisma desbordante de todos sus personajes. Ekhö es una serie ligera de aventuras, con muchísimo humor, con algo de mala leche en algunos momentos y también algo picante, pues uno de los temas recurrentes es la tensión sexual de los dos viajeros.

preshauns

Cada álbum incluído en este primer integral nos lleva a conocer una ciudad distinta, desde la inicial Nueva York, pasando por París y llegando a Los Ángeles con un escenario hollywoodense que es una delicia. No habrá electricidad, pero no por ello no vamos a disfrutar de una buena película. Arleston se las apaña para que a los personajes les pasen todo tipo de perrerías por culpa de Fourmille. Y es que la pobre rubia risueña es poseída por un espíritu cuando menos se lo espera.

Cierto es que cada aventura repite los mismos esquemas y clichés pero el ritmo de los acontecimientos es tan vertiginoso que provoca que leamos con tal avidez que hace que casi no nos percatamos de ello. Me ha gustado especialmente el segundo álbum situado en París, una trama de conspiraciones contra la corona con intrigas palaciegas digna del mismísimo Alejandro Dumas. Toda una comedia de enredo con un toque misterioso enormemente disfrutable.

Mención aparte se merecen los preshauns, la raza de roedores burócratas. El ejemplo perfecto de como una raza creada y diseñada para ser achuchable puede aportar algo a la historia (Sí señores de Star Wars, les estoy mirando a ustedes). La escena en la que a uno se le priva de tomar el té puntualmente a las cinco me ha producido carcajadas.

paris

No voy a terminar la reseña de Ekhö: Mundo Espejo sin hablar de Alessandro Barbucci, el genovés (del que no hace mucho hablamos por aquí de su Sky Doll) está inmenso, se come cada página con unos personajes que parece que van a saltar de la viñeta. El nivel de detalle que hay en cada plancha roza el horror vacui. Sus figuras son dinámicas, expresivas a más no poder. Su dominio de la anatomía (sobre todo la femenina) quita el aliento haciéndola realista o exagerada según lo requiera la acción. ¿Y la narrativa? Madre mía, las escenas más dinámicas casi parecen una película de animación gracias a su magistral fluidez. El lápiz de Barbucci se ve favorecido por la rica y viva paleta de colores exhibida por Nolwenn Lebreton.

Un tebeo estupendo para pasar el rato, libre de pretensiones y grandilocuencias (o eso parece por el momento) que además resulta idóneo como regalo para crear afición. Tengo ganas de que llegue ya el segundo integral.

Compartir:

Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com