Saludos, queridos lectores. Hoy toca una reseña cortita, porque hablaremos del segundo tomo de Qué dificil es el amor para un otaku. Así a... Qué dificil es el amor para un otaku 2.

Saludos, queridos lectores. Hoy toca una reseña cortita, porque hablaremos del segundo tomo de Qué dificil es el amor para un otaku. Así a lo tonto, creo que me estoy haciendo la colección. Y digo a lo tonto porque al estar con una segunda edición pueden pasar cosas como que de la primera ya no quede el tomo 3 pero que mi librera me haya conseguido el 4 :-). Así que tras esta reseña, tendremos un parón con la serie.

Pero pasemos directamente a lo que importa. ¿Cómo va yendo la serie? A nivel de guión este tomo se me ha hecho algo lento. ¿En qué sentido? La autora ha escogido contarnos una historia a  largo plazo. No encontraremos aquí la velocidad de otras series. El ritmo es pausado. Pasan cosas pero no cambiarán la vida de los protagonistas.

Eso no quiere decir que sea lenta en el sentido de aburrida. Todo lo contrario. La escena de la cafeteria donde alguien se pone celoso  y defiende a la novia de su amigo de alguien es a la vez disparatada, simpática, muestra las reacciones de los diferentes personajes y a la vez que nos presenta nuevos personajes… pero es una escena en la que no pasa realmente nada.

La razón por la que un-oficinista-cuyo-nombre-mantendremos-oculto teme a los rayos nos parece en un primer momento absurda…pero realmente nos cuenta cosas acerca de él.

La primera lectura del tomo me costó un poco. Supongo que esperaba que la serie se desmadrase ya hacia el otakismo (palabro pendiente de registar en el RAE :-)) más gamberro, pero el ritmo pausado se me hizo más adecuado en la segunda lectura.

A nivel de dibujo parece que estamos ante una obra casi costumbrista. Un dibujo realista dentro de los códigos del manga (tampoco es que parezcan dibujos de Alex Ross, ya me entendéis 🙂 ). Tenemos la sensación de que solamente nos importan los personajes, no los ambientes. Podemos estar en la zona de descanso de la oficina o en una taberna, pero nos fijamos solamente en ellos. Sus caras, cuerpos, interacciones. No hay un gran despliegue de ambientes ni entornos friquis llenos de detalles de otakus.

Me ha resultado curioso en una serie que podría centrarse en el fan service sin demasiados problemas. Un aspecto del que la propia autora se ríe en alguna de las páginas extra. Recordemos que aquí la cuarta pared es más de papel que de ladrillo.

La traducción es de Olinda Cordukes Salleras.

¿Por qué leer Qué dificil es el amor para un otaku?

Sonries siguiendo las tribulaciones de estas dos parejas. Te ries viendo la manera en la que reaccionan a sus gustos.

¿Por qué no leer Qué dificil es el amor para un otaku?

Quizás es algo lenta si solamente buscas risas continuas y situaciones exageradas.

 

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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