-Tío, ¿has leído Cruzando El Bosque? -Eeeh… la verdad es que ni me suena. -Deberías. Es una auténtica pasada. -¿Y de quién es? -Emily...

-Tío, ¿has leído Cruzando El Bosque?
-Eeeh… la verdad es que ni me suena.
-Deberías. Es una auténtica pasada.
-¿Y de quién es?
-Emily Carroll.
-Creo que es la primera vez que oigo hablar de ella.
-En serio, échale un ojo. Es de los mejores tebeos de terror del año.

Poco más o menos así fue el primer contacto que tuve con esta obra. La primera sensación que tuve es que mi compañero exageraba, y mucho. En el año en el que se está reeditando Hellblazer, que ha salido Hellstar Remina, que se ha completado Fatale, decir «de los mejores tebeos de terror del año» es mucho decir. Pero habrá que echarle un ojo.

cuzando el bosque emily carroll

La primera pregunta que me surgía es quién era la autora. Emily Carroll es una autora canadiense de 32 años que lleva cinco haciendo webcomics. En 2014 recibió un premio de la industria canadiense, y en este 2015 se ha llevado un Eisner por la edición en papel de este Cruzando El Bosque y otro por la historia corta When The Darkness Presses. Más aún, también se ha llevado un Ignatz al artista más espectacular, premio que tienen en su haber gente como Frank Cho, Dave Sim o Craig Thompson. Oye, esa trayectoria parece prometedora, aunque el paso de webcomics a papel me suele parecer forzado.

No es el caso. Cierto es que, leyendo alguna de estas historias online, como His Face All Red, se nota que está diseñada para ser leída en la pantalla, pero la versión impresa de Sapristi Comics funciona a la perfección, lo cual tiene mucho mérito. Y, dicho sea de paso, es una delicia.

Consta este tomo de cinco historias, prólogo y epílogo. El hilo conductor de todas ellas es la relación entre oscuridad y terror, el miedo instintivo a lo que escapa a nuestra vista, y toca en cada una de ellas un aspecto distinto del terror y con un enfoque distinto. En algunos casos el horror es explícito, en otras sólo insinuado. En todas ellas, el manejo de la narrativa es impecable, y ese dibujo que de primeras puede parecer feísta acaba resultado ser perfecto y lleva la atención del lector por donde quiere con precisión milimétrica.

Un preámbulo arranca el tomo de forma suave, recordándonos los miedos ¿infundados? infantiles a la oscuridad.

La casa del vecino empieza a meternos en situación. Tres hermanas solas en una casa, con miedo a no se sabe qué, y van desapareciendo una a una. Decía magistralmente Orson Scott Card en la introducción del primer Mapas en un Espejo que hay tres tipos de miedo. El espanto, que es el más poderoso de todos. El miedo insinuado, el ruido en una habitación vacía, la ventana abierta que sabíamos que habíamos cerrado. El terror, que es el espanto mostrado. Vemos al monstruo, aparece el asesino a la vuelta de la esquina. Y el miedo más superficial de todos es el horror, que es mostrar las consecuencias del anterior, el cadáver descuartizado. La casa del vecino es espanto puro. En ningún momento vemos ni quién no cómo ni dónde, quedando una sensación de intranquilidad no resuelta que permanece aún después de terminar la lectura de la historia.

En La dama de las manos frías nos encontramos con una recreación de la historia de Barbazul. El horror está presente, las consecuencias de una escena truculenta que la recién casada desconoce la persiguen. No busques si no quieres saber, que se podría decir.

Y la cara toda roja es una historia profundamente inquietante. Utiliza el mito del doppelgänger para, una vez más, ponernos mal cuerpo y no liberar la tensión.

y la cara toda rojay la cara toda roja 2

Mi amiga Janna podría haberse llamado «No juegues con lo que no entiendes». Fantasmas, espiritismo y la inconsciencia de la juventud se unen en la que puede ser mi historia favorita del lote.

El nido es más explícita que las anteriores. Volviendo a la clasificación de OSC, entra directamente en el terror. Vemos al monstruo en toda su plenitud, nos revuelve las tripas… ¿pero alguna vez te has planteado los motivos del monstruo?

En resumen cierra el tomo con una magistral versión de Caperucita Roja, dejándote una masoquistamente agradable sensación de malestar en las tripas y una sonrisa de oreja a oreja en la cara. Eh, es lo que buscas cuando lees terror, ¿no?

«Lo mejor del año» suele ser una exageración. Pero cierto es que siempre tiene que haber un «lo mejor», y que a veces puede venir de lo desconocido. Y sí, ese «Cruzando El Bosque es de los mejores tebeos de terror del año» es totalmente merecido. Y a partir de ahora, Emily Carroll es, para mí, una autora a seguir.

Bonus track: Out Of Skin.

Bonus track 2: Otro «lo mejor del año» que ha venido de autores desconocidos para mí.

Compartir:
Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com