TRAIN TO BUSAN de Yeon Sang-ho (“The King of Pigs”, “The Fake”) es la sensación del año en Corea, con más de 11 millones... Crítica Cine: Train to Busan

TRAIN TO BUSAN (부산행 Busanhaeng)
Año 2016
Duración: 118 min
País: Corea del Sur
Director: Yeon Sang-ho
Guión: Yeon Sang-ho
Música: Jang Young-gyu
Fotografía: Lee Hyung-deok
Reparto: Gong Yoo, Ma Dong-seok, Ahn So-hee, Kim Soo-an, Jung Yu-mi, Kim Eui-sung,Choi Woo-sik, Jung Kyung-mi, Shim Eun-kyung, Choi Gwi-hwa
Productora: Next Entertainment World
Estreno en España 5 enero 2017

Hace unos días ya os presentamos el Ciclo Sitges Tour A Contracorriente, consistente en estrenar en cines 5 de las películas que se presentaron en el pasado festival durante las 5 primeras semanas del 2017. Ayer pudimos asistir al pase de prensa de la primera de estas películas: Train to Busan.

TRAIN TO BUSAN de Yeon Sang-ho (“The King of Pigs”, “The Fake”) es la sensación del año en Corea, con más de 11 millones de espectadores en su país y rompiendo taquillas allí donde se estrena (Taiwán, Hong Kong, Australia, Francia), se estrenará en nuestro país el 5 de enero 2017. La película se presentó en la sección oficial del Festival de Cannes, donde se convirtió en una de las películas más comentadas y valoradas por la crítica. Después el film ha arrasado en todos los festivales donde se ha presentado:

Festival de Sitges: Mejor Director y Mejores Efectos Visuales
Fantasia Film Festival: Premio del Público
Semana de Cine de Terror de Donostia: Premio del Público
Festival Fancine de Málaga: Premio del Público, Premio de la Crítica y Mejores Efectos Visuales
Festival de cine de Terror de Molins de Rei: Premio del Público

Hace poco comentaba con un amigo que el género de zombies ya estaba dando sus últimos coletazos. Él argumentaba que el de zombies no es un género, sino un subgénero dentro del de los monstruos, donde se engloban Drácula, Frankenstein, etc. Sin embargo, mi teoría es que estos personajes son aquéllos alrededor de los cuáles gira la trama de la película, mientras que los zombies son excusas para mostrar una situación límite en la que un grupo de personas se ve envuelta: encerrados en un centro comercial, huyendo de una ciudad, en el espacio o incluso en un barco (como Rec 4). Train to Busan aporta poco a este género, a excepción de dos cosas: la primera es que la acción transcurre en espacio tan claustrofóbico y de difícil escapatoria como un tren de alta velocidad; la segunda es que cumple con todos los clichés del género de una manera tan elegante e impecable que no constituye un inconveniente en absoluto.

Sinopsis: Un brote viral misterioso pone a Corea en estado de emergencia. Sok-woo y su hija Soo-ahn suben al KTX, un tren rápido que une los 442 km que separan Seúl de Busan. Pero justo en el momento de su partida, la estación es invadida por zombis y uno de ellos sube a bordo del tren. Mientras el tren alcanza su máxima velocidad, los pasajeros tendrán que luchar por sus vidas.

En Train to Busan vemos a muertos (el término correcto sería «infectados», pero no entremos en discusiones semánticas ahora) que vuelven a la vida a consecuencia de un escape químico. Su enfermedad se transmite, pues, no sólo por el aire contaminado sino también a consecuencia de los mordiscos que estos infectados provocan. Y aquí empezamos a ver todos los elementos típicos de las más recientes películas de este género: la niña (siempre hay un niño), el padre adicto al trabajo, la embarazada, el empresario malvado y egoísta, el macarra de buen corazón, la vieja, el loco que ha visto más de lo que su cordura puede asimilar… Todos están aquí, y todos cumplen a la perfección su papel encomendado. Pero está todo tan bien hecho, están tan bien definidos, que dejan de ser meros arquetipos para convertirse en personas de carne y hueso por los que te preocupas de verdad (menos por la niña: sabemos que los niños siempre sobreviven… ¿verdad?).

Poco más podemos contar de esta película. Realmente, la trama consiste únicamente en un grupo de personas huyendo de una plaga de zombies dentro de un tren de alta velocidad, de modo que no hay lugar para el posible spoiler. Las escenas de acción y las persecuciones están bien rodadas (un aplauso para los especialistas que se han llevado chichones a mansalva) y algunas de las interpretaciones son realmente desgarradoras (la pequeña actriz Kim Su-An hace un excelente papel).

Puede que Train to Busan no pase a la historia como una de las mejores película de zombies jamás rodada, pero desde luego es una excelente película, que me mantuvo en vilo durante las casi dos horas que dura, y con ocasionales momentos de humor necesarios para rebajar la tensión. El próximo enero llega a las pantallas españolas, así que si queréis ver qué se hace con el género zombie en otros países, es una oportunidad que no debéis dejar escapar.

Compartir:

Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com