Iba a ser el comienzo de una edad de héroes, de maravillas, de prodigios. Y entonces algo salió terriblemente mal. Ahora, el fotógrafo Phil... Colección Marvels: Ruinas

Iba a ser el comienzo de una edad de héroes, de maravillas, de prodigios. Y entonces algo salió terriblemente mal. Ahora, el fotógrafo Phil Sheldon busca la elusiva verdad del mundo que podría haber sido… y nunca fue. Descubre en Ruinas la versión oscura de Marvels.

Tres fueron los factores que convirtieron la miniserie Marvels (Marvel Comics, 1994) en el clásico moderno que hoy es. El primero fue el entrañable guion de Kurt Busiek, que recreaba el origen de la era dorada de los cómics Marvel o, para ser más precisos, el nacimiento del Universo Marvel tal como lo conocemos. El segundo fue el arte de un joven Alex Ross, aún novato en esto de los cómics, pero cuyas ilustraciones le pusieron en el punto de mira de crítica, aficionados y editoriales (aquí podéis escuchar nuestro podcast en el que enfrentamos Marvels con Kingdom Come, su hermana espiritual de DC). El tercero fue el innovador punto de vista de la historia: acostumbrados como estábamos a leer historias de superhéroes desde el prisma de ellos mismo, aquí nos encontramos con que la historia se centraba en un fotógrafo de prensa, Phil Sheldon, y en cómo documentaba todos los prodigios que empezaban a suceder en el mundo con la llegada de los superhéroes. Marvels supuso tal impacto en el mundo de los cómics que la editorial no tardó en encargar secuelas casi de inmediato (al contrario que las recientes El Ojo de la Cámara o El Proyecto Marvels, ambas de 2009) e historias ambientadas en ese mundo, con el factor común de estar protagonizadas por gente de la calle, cuyas vidas se ven afectadas por los actos de la gente con superpoderes.

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En 1995 vieron la luz varias miniseries y números únicos que aprovechaban el éxito seguían la estela de Marvels. Una de ellas imaginaba un futuro distópico en el que las leyes de la física y de los hombres se aplicaban, por fin, a los superhéroes. Así nació Ruinas, la miniserie de dos números creada por el guionista Warren Ellis (Stormwatch, Transmetropolitan), junto con los ilustradores Terese Nielsen y Cliff Nielsen (por aquel entonces casados), para lo que se vino a llamar Marvel Alterniverse, el equivante marveliano al Otros Mundos de DC Comics. Así, vemos aquí a un canadiense bajito y gruñón con una enfermedad que le carcome los huesos, a un científico cuyo cuerpo queda destrozado por una explosión gamma, a unos mutantes encarcelados y torturados por un alguacil sádico llamado Wilson Fisk, a un joven fotógrafo y estudiante de ciencias corroído por la radiación tras ser picado por una araña radioactiva… Nuestro protagonista, el fotógrafo Phil Sheldon, hace tiempo que vio nacer todos estos prodigios, pero tiene la sensación de que algo ha salido mal en algún momento, que el mundo no debería haberse torcido de esa manera. Así que investiga, se entrevista con algunos personajes bien conocidos y otros algo más oscuros, hasta llegar a la terrible revelación. Puesto que esta obra es de 1995, hemos de tener presente que los personajes que aparecen son los de hace 25 años, y algunos de los lectores más recientes no encontrarán suficientes referencias a las que aferrarse. Pero éste sería sin duda un posible final del Universo Marvel; deprimente y agorero, sí, pero fantásticamente realista. Ellis y el matrimonio Nielsen reflejaron el triste fin de una era de prodigios, lejos del espíritu del sense of wonder de la obra original.

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El dúo formado por los guionistas Dan Abnett (Titanes: En la sangría, Aquaman: Inframundo) y Andy Lanning (Wonder Woman: La tierra de los perdidos, Guardianes de la Galaxia: Guerra de reyes) se une al dibujante Igor Kordey (Cable: Soldier X, Marshal Bass) en Los Años Maravillosos (Tales of the Marvels: The Wonder Years), otra miniserie de 2 números de 1995. Wonder Man, el Hombre Maravilla, está aquí en la cima de su popularidad. Tanto que tiene varios clubs de fans por todo EEUU que siguen fielmente sus estrenos cinematográficos, coleccionan merchandising y hacen álbumes de recortes con todas sus apariciones en periódicos y revistas. Vamos, lo que hacían los fans antes de que naciera internet. La protagonista de este miniserie es la joven Cindy Knutz, una chica de Nueva York que se muda a Los Angeles en cuanto se entera de que Simon Williams, el Hombre Maravilla, se ha unido a la formación de los Vengadores Costa Oeste. Un encuentro casual con él, en el que Wondy pierde sus características gafas de sol rojas, hará que Cindy trate por todos los medios de volver a coincidir con él, incluso en su funeral. Abnett & Lanning indagan morbosamente en el mundo de los clubs de fans, y en cómo la obsesión por una personalidad pública (ya sea una estrella del cine, la música, el deporte…, o un superhéroe) puede tener funestas consecuencias. En el apartado gráfico, aquí vemos una faceta de Kordey más próxima a la ilustración pictórica que al dibujo de cómic tradicional. Para quienes, como yo, no seáis fans de su estilo de dibujo, no habéis de preocuparos, puesto que, al igual que el resto de obras derivadas de Marvels, este Wonder Years sigue un estilo más pictórico que el típico dibujo pijamero. riunas

Mike Baron (Star Wars: Leyendas. Ala-X #1. Líder rebelde) y Shawn Martinbrough (Batman: Nueva Gotham, La muerte de Green Lantern) son los autores de Tales of the Marvels: Blockbuster, en el que asistimos a las tristes consecuencias que los enfrentamientos entre seres superpoderosos suelen dejar a su paso. En este caso, un enfrentamiento entre Estela Plateada y Terrax el Domador acaba con las vidas de varios residentes de un barrio de Nueva York, y los familiares de estas víctimas encuentran distintas maneras de salir adelante: unos buscan venganza, mientras que otros descubren una vocación oculta en la astrofísica. Una historia un tanto trillada, en el sentido de que la búsqueda de venganza consecuencia de las bajas colaterales no es para nada original, pero la historia se salva por el dibujo de Martinbrough, en un registro muy diferente al que estamos acostumbrados: si bien sus cómics más superheroicos no acusan el característico trazo hipermusculado tan típico de los 90, aquí su estilo es, al igual que los otros autores comprendidos en este volumen, más pictórico, en ese caso empleando una técnica de acuarelas bastante irregular de una página a otra.

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Y cerramos la reseña con la que tal vez sea la historia más irregular del tomo, y no precisamente por el guion. Se trata de Demonios Interiores (Tales of the Marvels: Inner Demons), obra del guionista Mariano Nicieza (X-Men: Age of Apocalypse) y el artista Bob Wakelin (ilustrador de portadas de videojuegos de la casa Ocean, fallecido en 2018). Como los fans del Universo Marvel clásico recordarán, el príncipe Namor quedó amnésico y vivió un tiempo como un vagabundo tras los eventos de la Segunda Guerra Mundial, en la que luchó junto a Los Invasores contra los nazis. Fue Johnny Storm, la Antorcha Humana, quien lo encontró y le ayudó a recuperar la memoria lanzándolo al océano. En esta historia autoconclusiva vemos qué hizo Namor durante este tiempo viviendo como un vagabundo, ayudando a otros sin techo y especialmente a John Mahoney, el alcohólico que encontró a Namor en la calle y le salvó la vida. Si bien la historia es emotiva y huele a nostalgia que tumba, no podemos decir que haya mucha intriga acerca de  la identidad del misterioso vagabundo de gran fortaleza física al que todos se refieren como El Viejo. De hecho, a poco que se conozca la historia del Universo Marvel y se fije uno en la forma de las cejas de este «viejo», resulta fácilmente reconocible como el Príncipe de Atlantis. Donde esta historia flojea, y de la manera más lamentable, es en el dibujo. Si bien Bob Wakelin es una leyenda en el mundo del videojuego, habiendo ilustrado buena cantidad de portadas de videojuegos noventeros, aquí está acompañado por un estudio de ilustración que le presta un flaco favor a su arte, alternando páginas más que decentes con algunas en que los acabados y el coloreado apestan a aficionado. Y es una lástima, porque este tebeo podría tener un notable alto si no fuera por los continuos altibajos en el baile de «ilustradores adjuntos».

En conjunto, este tomo Ruinas, de la Colección Marvels, se lleva un aprobado raspado, y se salva por las historias de Ellis y Abnett & Lanning, que son las más fieles al espíritu de la obra original. El TPB americano que recoge estas historias contiene unas cuantas más no incluidas aquí, con lo que suponemos que próximanente serán recopiladas por Panini en un futuro volumen. Ruinas es un complemento (en realidad, el TPB USA se titula, apropiadamente, Companion) a la miniserie original, pero no es en ningún modo imprescindible. Se lee con agrado y puede ser una buena adición a los que, como yo, nos enamoramos de los cómics pintados gracias a Alex Ross. Para el resto de lectores puede resultar una lectura un tanto farragosa.

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Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

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