Rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia, la tripulación de la nave colonial Covenant descubre lo que creen que es... Cine: Alien – Covenant

Alien - Covenant

Alien – Covenant
Año: 2017
Duración: 123 min.
País: Estados Unidos
Director: Ridley Scott
Guion: Michael Green
Música: Jed Kurzel
Fotografía: Dariusz Wolski
Reparto: Katherine Waterston, Michael Fassbender, Demián Bichir, Danny McBride, Noomi Rapace, Billy Crudup, Carmen Ejogo, Jussie Smollett, Amy Seimetz, Callie Hernandez, Benjamin Rigby, Alexander England, James Franco
Productora: Twentieth Century Fox Film Corporation / Scott Free Productions / Brandywine Productions

Aviso: Esta reseña contiene ligeros spoilers de la película. De todas formas, no es más que una película en la que un bicho persigue y mata humanos, de modo que poco se puede destripar de eso. Se puede leer con seguridad. De todas formas, avisados quedan.

Rumbo a un remoto planeta al otro lado de la galaxia, la tripulación de la nave colonial Covenant descubre lo que creen que es un paraíso inexplorado, pero resulta tratarse de un mundo oscuro y hostil. Secuela de Prometheus (2012).

Reconozco que cuando se anunció el rodaje de esta nueva película de la franquicia Alien, lo primero que pensé fue “Venga Ridley, ¿no has tenido bastante con Prometheus?” Ya vi Prometheus en estreno en cines y me resultó francamente decepcionante. Pero me pareció peor aún después de leerme el soberano rapapolvo que le pegaron en este artículo de la Jotdown (contiene spoilers de Prometheus). Aun ahora, después de haber visto esta Covenant, me he vuelto a poner a ver la anterior para comprobar si, efectivamente, la considero ahora tan mala como la recordaba.

Alien - Covenant

Y claro, las comparaciones son odiosas. En Alien – Covenant Ridley Scott recupera el tono de Alien original, explicando muchos cabos sueltos de Prometheus y manteniendo al espectador agarrado a la butaca durante la segunda mitad de la película. Porque sí, la película tarda en arrancar, pero cuando lo hace, le mete gas hasta el final.

En esta entrega, la nave Covenant transporta a más de 2000 humanos a colonizar un planeta que, por sus características, podría ser habitable. Por el camino sufren el impacto de una onda de neutrinos provenientes de una explosión de una estrella (mal empezamos, teniendo en cuenta que la masa de los neutrinos es tan pequeña que pueden atravesar la materia sin afectarla, pero bueno, daremos la excusa por válida) y los daños en la nave hacen perder la vida del capitán y de algunos tripulantes y colonos. Mientras reparan los daños reciben una señal de radio proveniente de un planeta cercano, de características muy similares a las de La Tierra. El nuevo capitán y gran parte de la tripulación deciden desviarse de su rumbo original y asentarse en este nuevo planeta para evitar volver a la criogénesis y ahorrar tiempo de viaje. Como podemos prever, las consecuencias serán catastróficas.

Alien - Covenant

Alien: Covenant se puede resumir en una sola frase: “Esto es lo que os pasa Prometheus donde no os llaman”

Alien – Covenant funciona perfectamente como secuela de Prometheus. Esto pone de manifiesto que si una película necesita una secuela para explicarla (recordemos que uno de los guionistas fue Damon Lindelof), es que no es una buena película. Uno de los grandes fallos que encontré a Prometheus fue la elección de un Guy Pierce de 45 años como el anciano Peter Weyland. Esta elección se explica en los primeros momentos de esta película, en que Weyland crea al sintético David (Fassbender), dotándole de una refinada actitud y amplios conocimientos artísticos, que contrastan con la eficiencia y seriedad del sintético Walter (también Fassbender). Pese a que la acción tarda en arrancar, Scott no desperdicia metraje y nos presenta a los personajes de manera que acabamos por encariñarnos de ellos, aun sabiendo que la mayoría, como es habitual en las películas de esta franquicia, no sobrevivirá.

El peso de la acción recae sobre los actores Michael Fassbender (David / Walter), Katherine Waterston (Daniels), Billy Crudup (Capitán Oram) y un Danny McBride (Tennessee) que sorprende en un registro tan comedido, acostumbrados como estamos a verle en papeles más cómicos y desenfadados. El resto del reparto, aun sin desmerecer su trabajo, cumple únicamente con su función de ejercer como carnaza para el monstruo. Sin acreditar, pero fácilmente reconocibles, están el susodicho Guy Pierce (Weyland), James Franco (Capitán Branson) y Noomi Rapace (Dra. Elizabeth Shaw).

Alien – Covenant, sin ser una película perfecta, puede suponer un buen broche final a la franquicia de nuestro xenomorfo favorito. Entretenida, con un montaje endiabladamente frenético y rodada por un Ridley Scott que aún mantiene el pulso firme (como George Miller con la última entrega de Mad Max).  Se estrena en cines de toda España el próximo 12 de mayo.

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Jesús Tomás Dado

Jesús Tomás Dado

Prometo estarte agradecido.

  • David López Hernández

    10 mayo 2017 #1 Author

    En realidad, aunque muy poco, los neutrinos sí que interactúan con la materia ordinaria. Un emisor de neutrinos extraordinariamente potente, como una supernova cercana, o una hipernova, podría emitir el suficiente número de estas partículas para afectar de manera terminal a la tripulación de una nave. Claro está, de ser así, nadie en la nave sobreviviría. Al menos nadie orgánico.

  • Angel

    10 mayo 2017 #2 Author

    Hola David. La verdad es que si estas lo suficientemente cerca de una supernova como para que el flujo de neutrinos sea tal que provoquen un efecto notable en un ser humano, creo que los neutrinos van a ser tu ultima preocupación. No he visto la peli, así que desconozco la distancia a la que se encuentra la nave de la explosión… habría que echar números…

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