Saludos, queridos lectores. Ponéos vuestros monos de vuelo mientras los mecánicos terminan de revisar nuestros aviones. Estamos en Francia, en 1940; y está el... El cielo en guerra Integral.

Saludos, queridos lectores. Ponéos vuestros monos de vuelo mientras los mecánicos terminan de revisar nuestros aviones. Estamos en Francia, en 1940; y está el cielo en guerra.

Philippe Pinard y Olivier Dauger nos traen una historia de guerra. Una historia ambientada en la guerra. Una historia, sobre todo, de aviones y pilotos.

Estamos en la Batalla de Francia. La «guerra tonta» se ha terminado y las fuerzas alemanas avanzan hacia el oeste. Y al igual que en la anterior guerra, la muerte surcará los cielos mientras los pilotos de cada bando intentan acabar con sus enemigos.

Norma nos trae un integral que recopila los cuatro tomos de esta serie. Los Diablos rojos, Escarapelas en llamas, Alerta en Siria y Operación Torch nos guiarán a través de la historia y las vivencias de los pilotos franceses en la Segunda Guerra Mundial.

Y a través de sus luchas.

Etienne de Tournemire es el nombre del subteniente al que seguimos como hilo conductor. Pero ésta no es su historia. Los autores han querido contarnos la historia de los hombres atrapados en una guerra. O varias, según cómo las contemos.

Y sobre todo, es una historia de aviones.

El guión es algo engañoso. Podemos pensar que estamos ante una historia de combates aéreos. De héroes o de victimas. De supervivientes y de muertos. Y tendremos eso, pero entrelazándose con la trama principal tenemos muchas más cosas.

Muy posiblemente el lector español no tenga más que una idea superficial de la Caida de francia, la Francia de Vichy, el colaboracionismo con Alemania, la Francia Libre, la lucha por ser el Gobierno francés legítimo, la situación del imperio francés, el  ataque británico a la flota francesa…

Nuestro querido subteniente lo vivirá todo en primera persona y en tiempo real. Temeremos por su vida sabiendo que Francia caerá. Sabremos que el país se dividirá en dos bandos, sabremos lo que él no sabe. Y eso nos hará sentir empatía por él, sus decisiones, sus actos,  su destino…

Os decía antes que hay más cosas que los simples combates. La mayor parte  del tiempo veremos la historia a través de los pilotos y sus compañeros. Mecánicos, oficiales, pilots…Todos nos mostrarán sus opiniones y actos. Todo relacionado con la guerra, pero a diferentes niveles.

Tendremos a otros personajes, como la prima del protagonista, una empresaria de vinos franceses. O ese oficial de infantería… Pero todos ellos aparecen y desaparecen mientras viven sus historias lejos de nuestra vista. Una visita por aquí, una conversación por allá. El mundo sigue girando más allá de lo que hay enfrente del visor de la ametralladora del avión.

Por cierto, estamos en guerra. Una guerra real. No os encariñéis demasiado con los compañeros de nuestra escuadrilla. Aquí no hay inmunidad de guión.

No os quiero adelantar demasiado, pero a lo largo de la obra nos iremos moviendo por diferentes escenarios bélicos y distintas situaciones políticas y personales.

El dibujo es limpio y definido. con un trazo claro, aunque no exactamente de linea clara :-). Un dibujo que busca, ante todo, el realismo y la exactitud de aviones y combates.

Y a ese nivel, el dibujo es precioso. Da gusto ver esos aviones. Y no solamente los aviones. Los combates buscan el realismo de la muerte en el cielo, sin maniobras imposibles o aviones inventados,

Con todas las reservas, casi podríamos decir que podemos usar esta obra como fuente de documentación visual de los aviones.

Y no os hablo solamente de los exteriores. Escenas de los mecánicos poniendo a punto los pájaros de metal nos permiten ver el interior de un motor. Escenas de lucha desde la cabina nos enseña los instrumentos de control. Escenas de combate nos muestran en acción las ametralladoras.

A nivel mecánico y técnico es una preciosidad.

Dauger es también el colorista de la obra. A nivel personal hay alguna cosa que me resulta extraña. Como la barba de uno de los personajes. Quizás es que estoy acostumbrado a barbas más clásicas. O sea, transmite a la perfección esa típica barba de un día que acabará contigo en el calabozo si te la ve el sargento, pero cada vez que la veo me parece más sudor o grasa que barba.

Aunque no dudo que se trata de un efecto deseado.¿Y por qué lo sé? Porque detalles como dibujar el sombreado de las mallas de camuflaje sobre los protagonistas que están debajo demuestra que el autor sabe lo que hace y hace lo que quiere.

Así que si a él le gustan así las barbas…:-)

Hablemos de la edición. Norma nos trae una edición en la que tenemos un montón de pequeñas notas a pie de página que nos explican los términos técnicos o militares usados por los personajes en sus conversaciones cotidianas. Eso impide que nos perdamos en un mar de tecnicismos a la vez que le da más verosimilitud a las conversaciones.

Cada uno de los tomos esta precedido por la ilustración a página completa de su portada original. Al principio del tomo hay un pequeño resumén de los diferentes escenarios que encontraremos, con unos pequeños mapas para guiarnos.

La traducción se la debemos a Alfred Sala.

¿Por qué leer El cielo en guerra?

Una historia realista sobre este conflicto. Los preciosos dibujos, los diseños de algunas páginas, la documentación.

¿Por qué no leer El cielo en guerra?

La historia se centra en los aviadores franceses, dejando casi de lado el resto de la guerra.

 

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

  • Pablo

    15 enero 2020 #1 Author

    Gran reseña.

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