Por mucho superhéroe que haya en ella, por muchos Vengadores y Castigador que nos encontremos en sus páginas, Runaways es una serie de autor.... CES 75. Runaways 4: Enseñanza en casa

Por mucho superhéroe que haya en ella, por muchos Vengadores y Castigador que nos encontremos en sus páginas, Runaways es una serie de autor. Es una serie de personajes creados y escritos por Brian K. Vaughan a los que Adrian Alphona dio la imagen que todo el mundo tiene en mente. Y el problema de continuar las series de autor es que, por muy interesante que sea lo que el nuevo equipo creativo tenga que contar, ya no es lo mismo. No digo que sea peor, sólo que es diferente. Con esa idea en mente, afrontemos la lectura del cuarto y último volumen de la Colección Extra Superhéroes dedicado a la recopilación integral de los hijos del Orgullo (¿o era de la Manada?)

Enseñanza en casa

En este tomo se recoge el especial Runaways Saga, que quedó descolgado del anterior, el tercer volumen de la serie completo y la miniserie de Los Solitarios. Vamos con ello.

Runaways Saga es un especial resumen de todos los acontecimientos previos de la serie, remontando viñetas de números previos como si fueran el diario de Molly. ¿Todos? Sí y no. No se hace ningún tipo de referencia a los sucesos ocurridos en la historia escrita por Joss Whedon, pero es que la ubicación de este número en este tomo es incorrecta. Runaways Saga vio la luz con fecha de portada de marzo de 2007, al igual que el número 24 del volumen 2, último de Brian Vaughan y Adrian Alphona. Sirve así como cierre de la etapa de los creadores de la serie y resumen antes de la llegada de Joss Whedon, que empezó en junio de 2007. Se publicó en grapa erróneamente después de terminar esta etapa en lugar de antes y se ha cometido el mismo fallo en la reedición en tomo.

Error fatal marca la entrada de Terry Moore como guionista de la serie, y cuenta cómo llegan a la Tierra los supervivientes de la destrucción de Majesdane, el planeta de la raza alienígena a la que pertenece Karolina, a la que acusan de ser la responsable del genocidio por ser la hija de los que lo perpetraron. Los pecados de los padres y tal, vamos. El dibujo de Humberto Ramos en este arco argumental puede llegar a ser calificado de «histriónico», aunque cumple de sobra a nivel narrativo. Llega a bordear lo absurdo con los gorros de Molly, inventándose uno nuevo en cada número.

Rock Zombis es una historia disparatadamente cómica. Un locutor radiofónico cuela un hechizo en el estribillo de un hit single, convirtiendo en zombis esclavos de sus órdenes a todo aquel que tenga algún tipo de operación de cirugía plástica, que en Los Ángeles son unos cuantos. Es una historia tan desmadrada, tan absurda, que está más cerca de lo que fueron Gen 13 que del espíritu original de Runaways. Aún así, aunque poco quede del espíritu original de la serie en este arco argumental, es una lectura tremendamente divertida.

Enseñanza en casa es el punto flojo del tomo. Kathryn Immonen nunca ha sido una guionista precisamente interesante, y de este arco argumental sólo se salva el dibujo de Sara Pichelli. Es una historia sin ritmo, sin interés, en la que se carga personajes sin ningún tipo de sentido y que acaba con un cliffhanger que nunca fue resuelto. Vamos a decir que, en una recopilación integral como esta, era necesaria la inclusión de estos números, pero si la serie se hubiera cancelado al final de Rock Zombis tampoco nos habríamos quejado. Esto es, aceptando que hiciera falta continuarla después de la partida de Vaughan.

Los Solitarios es un spin off protagonizado por los ex-héroes adolescentes de Excelsior, el grupo de auto ayuda que vimos en tomos previos. Aunque es una historia que se deja leer (tampoco es para tirar cohetes, como prueba el hecho de que el grupo no ha vuelto a salir en ninguna parte), resulta tremendamente perturbador que un grupo de personajes que están intentando dejar atrás su vida superheroica se enfunden las mallas al salir de las reuniones. Es el equivalente a un grupo de Alcohólicos Anónimos que se van de copas tras decir que llevan seis meses sobrios.

Ediciones previas

Todo el material aquí incluido ha sido editado previamente. El especial Runaways Saga apareció como número 16 del volumen 2 de la serie de grapa. Los catorce números del volumen 3 americano aparecieron en tres tomos en formato 100% Marvel, y la serie limitada The Loners vio la luz en el tomo Los Solitarios: La vida privada de los superhéroes.

La serie y el futuro de los personajes

Tras el cierre del tercer volumen en noviembre de 2009, no se volvió a ver una cabecera con este título hasta Secret Wars, evento en el que hubo una muy olvidable serie limitada de Battleworld a cargo de Noelle Stevenson y Sanford Greene sin ningún tipo de relación con la serie original, ambientada en un instituto dirigido por Valeria y con el Soldado de Invierno de vigilante de pasillos.

La serie de televisión de Hulu, aunque cambie bastantes cosas del trasfondo de los personajes, especialmente en lo relacionado con El Orgullo, ha sido razonablemente disfrutable. Además, ha tenido un éxito suficiente como para poder asegurar una segunda temporada y ha despertado un interés renovado por unos personajes que llevaban una temporada olvidados, haciendo que tengan una nueva oportunidad de la mano de la escritora juvenil Rainbow Rowell (Moriré besando a Simon Snow, Fangirl, Eleanor & Park), que debuta en el mundo del cómic con esta serie.

Nos despedimos de la Colección Extra Superhéroes

Con este tomo nos despedimos de los Runaways y empezamos a recoger los muebles para pegar el cerrojazo definitivo a la colección, quedando sólo pendientes tres tomos para terminar la etapa de Dan Abnett y Andy Lanning en el rincón cósmico.

Han sido en total siete años, 78 tomos, en una colección que ha permitido recopilar una gran cantidad de material a precio muy competitivo. Aunque el formato reducido haya tenido sus detractores, por esta colección han pasado etapas míticas de Thor, Capitán América, los Vengadores o Spiderman, poniendo al alcance de los lectores una gran cantidad de material en poco tiempo y a bajo precio. En particular, en este tomo que nos ocupa hoy sale cada tebeo de 24 páginas al irrisorio precio de 1.25€, muy por debajo del precio en grapa unitaria.

Parece ser que la tendecia actual de Panini para la reedición de clásicos se acerca más a la tapa dura. En los formatos en vigor tenemos los Marvel Collection y los Marvel Saga. Por poner un par de ejemplos, el Marvel Collection de Pantera Negra incluye quince números a 29.95€, a unos 2€ por grapa. Los Marvel Saga del Castigador son 15€ por seis números, a 2.50€ por grapa, exactamente el doble que los CES.

En resumen…

El resultado del relevo de Brian Vaughan por parte del niño bonito del fandom, Joss Whedon, tuvo un resultado catastrófico. La desafortunada historia que firmó el creador de Buffy La Cazavampiros fue tan insípida como desprovista de fidelidad a lo que esta serie había sido desde su creación. La continuación de la obra del creador de los personajes no fue ni continuista ni llevó a los personajes en direcciones interesantes aunque diferentes. Con estos antecedentes, la lectura de la etapa de Terry Moore llegaba acompañada de un recelo provocado por su predecesor en el título.  Y aunque poco quede de los Runaways originales en este tomo (como ya hemos comentado, se parece más a Gen 13 que a la serie cuya cabecera lleva), al menos es una lectura divertida y amena, con unos Ramos y Miyazawa haciendo el tipo de trabajo desatado que se espera de ellos.

Lamentablemente, el trabajo desarrollado aquí por Terry Moore es muy claramente alimenticio y de encargo. Resultaba muy prometedor que el autor de esa pequeña joya que es Strangers In Paradise se encargara de una serie como Runaways, en la que la angustia adolescente había sido una parte muy importante de la trama planteada por su creador durante los casi cuatro años que estuvo al frente de la misma. Sin embargo, Moore toma una dirección totalmente diferente tanto a la que tenía la serie originalmente como al tipo de trabajo que suele hacer él. Si la línea seguida en estos números es una imposición editorial o una elección personal, es algo que nunca sabremos.

El resto del tomo, la etapa de Immonen y la limitada de Cebulski, no tienen más sentido que el mero completismo. Completismo que, afortunadamente, no ha sido tan intenso como para incluir los tie ins de Civil War o Invasión Secreta compartidos con los Jóvenes Vengadores.

Aunque la parte realmente buena de Runaways sea la de Brian K. Vaughan, recogida en los primeros dos tomos y parte del tercero, este último volumen es un agradable complemento que, además de tranquilizar ansias de completistas con TOC, nos devuelve a unos personajes a los que hemos acabado cogiendo cariño. A ver qué tal la nueva etapa a cargo de Rainbow Rowell, y a ver si Panini no tarda demasiado en editarla…

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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