A sus trece años, Dinah Lance sabe exactamente quién es, lo que quiere y adónde va. Primero ganará un concurso musical con sus amigas... Canario Negro: Fuego

A sus trece años, Dinah Lance sabe exactamente quién es, lo que quiere y adónde va. Primero ganará un concurso musical con sus amigas y después se unirá a la Academia de Policía de Gotham City para resolver crímenes, como su padre. Pero cuando alguien misterioso comience a amenazar a Dinah y a su familia y amigos, ella descubrirá algo sorprendente sobre su pasado.

El género adolescente hace tiempo que me pasó de largo. Aunque si me pongo a pensar, nunca fue un género con el que llegara a sentirme identificado. Soy de la quinta de Sensación de Vivir, aunque no me enganché al culebrón, como muchos otros de mi generación. En mi adolescencia no leí literatura para jóvenes adultos. Incluso los lloriqueos adolescentes de Peter Parker me resultaban plomizos. Prefería la mierda adulta con la que tenía que lidiar Matt Murdock, con ese descenso a los infiernos que fue Born Again o el suicidio de Heather Glenn. Así que aunque ahora la gente hable maravillas de series adolescentes como Archie, Sabrina o Riverdale en televisión, mucho me temo que ya he perdido ese tren. Y ojo, que me encantaría poder disfrutar de ese tipo de historias, pero mi adolescencia transcurrió por otros derroteros, y ya no hay marcha atrás. De modo que encontrarme con este cómic sobre la adolescencia de Dinah Lance / Canario Negro destinado fundamentalmente a lectoras en el mismo rango de edad que la protagonista ha supuesto todo un desafío para mí. Y no sé quién ha salido ganando.

canario negro fuego

Curiosamente, leyendo este tebeo me he dado cuenta de una cosa: disfruto más leyendo cómics para niños que para adolescentes. Será que no entiendo a los adolescentes, con esa rebeldía y esa angustia vital. Los niños son más sencillos. Quieren comer, dormir y jugar. En fin… El caso es que en esta recreación de la adolescencia de Dinah Lance vemos cómo nuestra protagonista treceañera hace cosas típicas de las adolescentes norteamericanas: ensaya en un grupo de rock con sus amigas para participar en la guerra de bandas del colegio, se presenta a las pruebas para ser animadora, se enfrenta a los abusones del colegio, discute con sus padres, es acosada por una supervillana con poderes ígneos… Vamos, lo normal en el día a día de Gotham City. Pero Dinah no es una adolescente normal: es hija de la Canario Negro original, y ha heredado de su madre su grito supersónico, sólo que aún no ha aprendido a controlarlo. En esta historia veremos cómo Dinah descubre el pasado oculto de su familia, y aprenderá que luchar contra el crimen es igual de importante que cultivar la amistad.

La novelista Meg Cabot (conocida por ser la autora de las novelas de la saga El Diario de la Princesa, en las que se basan las películas de Princesa por Sorpresa) es la responsable de este guion manifiestamente juvenil y femenino. No en vano la autora tiene publicados sopotocientos libros de chick-lit adolescente, con lo que posee suficiente experiencia en el campo. Cabot dota a la joven Dinah de voz propia, huyendo de muchos de los tópicos de este tipo de historias como son los ligues, la ropa o las redes sociales, y presentando a una protagonista más preocupada por su futuro como agente de policía y qué pensarán sus padres al respecto, que de si el capitán del equipo de fútbol americano la invitará al baile de fin de curso. Afortunadamente. Dinah se enfrenta a sus padres, sí, pero porque está convencida de que como agente de la ley podrá ayudar a las buenas gentes de Gotham. Pero también quiere tocar música rock, y estar con sus amigas… Es, al fin y al cabo, una adolescente normal en un mundo nada normal. Por lo de los supervillanos y eso. Por fortuna, en esta historia la autora huye de la moralina y el adoctrinamiento, y se limita a contarnos una historia de héroes y villanos, de identidad y asunción del lugar de una chica en el mundo, sin dramas ni tragedias. Una historia adolescente ligera y disfrutable.

Para el dibujo han contado con la ilustradora Cara McGee, que adolece de un estilo que entronca con el amerimanga más fanzinero y amateur. Su narrativa es correcta y funcional, pero la técnica gráfica se limita a copiar las técnicas del manga y plasmarlas tal cual sobre el papel, en vez de asimilarlas para construir un estilo propio. Las páginas de McGee carecen de personalidad propia, y no son distinguibles de tantas otras que parecen beber de las mismas fuentes. El color digital de Caitlin Quirk complementa, pero no estorba. Tampoco hace mucho por mejorar las páginas, sino que se limita a cumplir con su labor de coloreado.

canario negro fuego

Puede que este Canario Negro: Fuego me haya cogido con el paso cambiado, pero no lo he disfrutado tanto como otras entregas de Editorial Hidra sobre personajes de DC Comics para el público infantil y juvenil. Me consta que compañeros reseñadores de esta misma web han disfrutado el cómic más que yo, así que no toméis mis palabras demasiado en serio. Dejad que las chicas se acerquen a este tebeo, puede que aprendan una o dos lecciones útiles sobre la amistad, la familia y la conformación de la identidad propia. Y si no, al menos habrán pasado un rato entretenido leyéndolo.

Compartir:

Antonio Hidalgo

Anteriormente conocido como El Tete, abandonó los sellos y las RCLTG para encargarse de esta web. Y no volvió a mirar atrás. Bueno, algún vistacillo ocasional sí que ha echado.

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com