Hoy, 16 de febrero de 2009, toda la blogosfera comiquera saca a relucir sus culos. Y es que hoy, señoras y señores, se celebra por segundo año consecutivo el Big Culo Day (BCD para los amigos).

Tan peculiar evento está organizado (como no podía ser de otra forma) por nuestro marciano favorito, el simpar Jotacé (ya sabéis… lector compulsivo, deformador profesional de mentes juveniles, fan, aspirante a friki. Ese Jotacé).

Sin duda la organización del Big Culo Day no es más que un paso más dentro del imparable Plan Marciano de Dominación Mundial que culminará, preferiblemente más pronto que tarde, con la coronación de Jotacé como amo y señor absoluto de nuestro planeta.

Y aunque todavía no hemos acabado de entender del todo cómo va a ayudar el Big Culo Day a los planes de conquista del Marciano (cosa que tampoco nos preocupa demasiado ya que, al fin y al cabo, los caminos de Jotacé son inexcrutables) hemos pensado que si nuestro próximo caudillo quería que hoy habláramos de culos, lo más sensato que podíamos hacer era no contrariarle.

Y, si de culos hemos de hablar, tenemos que referirnos obligatoriamente a Watchmen.

Absolute Watchmen

Watchmen, edición Absolute. ¿O deberíamos decir Assolute?


Sí, ese Watchmen.

El Watchmen que está considerado como una obra maestra del noveno arte que demuestra la variedad de posibilidades y recursos que es capaz de ofrecer el mundo del cómic.

El mismo Watchmen que ha sido colocado en lo alto de un pedestal por los más prestigiosos críticos del medio (y por los que han comprado la edición Absolute y no quieren sufrir un esguince de muñeca).

Sí, el mismo Watchmen que, no contento con ser un éxito de crítica, se convirtió en un apabullante éxito comercial, siendo traducido a miles de idiomas, reeditado centenares de veces en decenas de formatos diferentes, y que lleva dos décadas encabezando las listas de las novelas gráficas más vendidas. El mismo que compramos en formato comic-book cuando lo editó Zinco, en tomo cuando lo reeditó Norma, en formato Absolute cuando lo editó Planeta y de nuevo en Absolute cuando Planeta lanzó al mercado la tercera edición con una nueva portada (y eso sin contar las ediciones que hemos comprado en inglés).

Ante estos hechos podríamos llegar a preguntarnos: ¿Cuál ha sido la clave del éxito de Watchmen? ¿Cuál ha sido el elemento que ha propiciado que por una vez en la vida consumidores y críticos, frikis y gafapastas, merengues y culés, yernos y suegras, hayan puesto de común acuerdo sus gustos para encumbrar a Watchmen como una de las creaciones de referencia del siglo 20?

Los culos, por supuesto.

Como lo leéis.

Y es que Watchmen y culos son dos palabras que deberían quedar ya por siempre asociadas. Porque… ¿no es cierto que no hay nada mejor en la vida que mirar, observar, contemplar (en resumen… vigilar) un bonito y precioso culo?

Así debió de entenderlo Alan Moore, quien plagó el que es considerado como su mejor de culos de todos los tamaños y colores…

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Buenas noches… y buenas nalgas.

Culos que merecen ser observados con atención…

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¿Quien vigila las posaderas de los vigilantes?

… aunque algunos, más discretos, se limitan a mirarlos de reojillo y con disimulo (aunque la procesión vaya por dentro).

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“Ennk… ¡¡¡que no me entere yo de que ese culito pasa hambre!!!”

Tal vez haya incluso a quien la visión de estos culos les provoque náuseas y sensaciones de rechazo…

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… y es que, la verdad sea dicha, hay culos que ya no tienen la turgencia de antaño y no son demasiado agradables de ver…

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… pero a pesar de ello lo cierto es que un culo siempre luce mucho más al natural, libre de las coberturas que habitualmente nos privan de su disfrute.

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“A ver… ¿me pongo el traje de los domingos o salgo a la calle en bolingas?”

Y es que personalmente soy de la opinión de que a un buen culo no hay que desaprovechar la ocasión de echarle el guante (o, mejor, la mano descubierta)…

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… aunque hay que ir con cuidado por la vida, que hay muchas cosas que se prometen como culos y luego no lo son…

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¿Culo o codo?

Solución al pasatiempo anterior:

Efectivamente, era codo (por desgracia).
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Que no os engañen. Un buen culo tiene… un “je ne sais pas”, un qué se yo, que despierta ciertos impulsos irrefrenables…

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… ¿Mi consejo? No intentéis reprimirlos, y dadles rienda suelta.

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Eso sí, hacedlo con todas las consecuencias. No se vale tener luego sentimientos de culpa…

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… ni intentar negar la realidad.

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Eso sí… un temita. Tened cuidado con lo que hacéis, no sea que terminéis (Dios no lo quiera) en un hospital.

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Cuidado con las botellas, que las carga el diablo.

Lo digo en serio. Andáos con MUCHO CUIDADO con lo que hacéis, no vaya a ser que os hagáis daño…

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Así que ya lo véis. Por todas estas razones (y otras que hoy no tenemos tiempo para analizar) Watchmen supone una auténtica oda al culo, de la que podemos ir desgranando nuevos matices en cada nueva relectura que hagamos de esta obra.

De todos modos hay que decir, en honor a la verdad, que todo en esta vida es mejorable… Y, evidentemente, Watchmen no iba a ser una excepción.

Porque, vamos a ver… Watchmen es una obra que ganaría muchísimos enteros tuviera… que sé yo… algo más de culo en algunos momentos.

Rorschach también se apunta al Big Culo Day 2009

¿No os parece?

En fin gente… ¡¡que tengáis un feliz Día del Culo!! 😀

Rafael DomeneHumorAlan Moore,Big Culo Day,Dave Gibbons,Humor,Jotacé,Watchmen
Hoy, 16 de febrero de 2009, toda la blogosfera comiquera saca a relucir sus culos. Y es que hoy, señoras y señores, se celebra por segundo año consecutivo el Big Culo Day (BCD para los amigos). Tan peculiar evento está organizado (como no podía ser de otra forma) por nuestro...