Cada volumen de la Biblioteca de cómics de terror de los años 50 que publica Diábolo es motivo de celebración. Este tercer volumen dedicado... Biblioteca de cómics de terror de los años 50. Volumen III – Zombis

Cada volumen de la Biblioteca de cómics de terror de los años 50 que publica Diábolo es motivo de celebración. Este tercer volumen dedicado a los zombis (precedido de uno genérico, otro dedicado a Frankenstein y otro protagonizado por momias que llegará en el futuro), es una absoluta maravilla, pues recuperan un montón de historias (17 para ser más exactos) que en su práctica totalidad habían permanecido inéditas en España hasta este momento.

web of evil

Los relatos que amenizan está más que recomendable lectura aparecieron originalmente en magazines como: Adventures into the unknown, Web of evil, The Beyond, Black Cat, Dark Mysteries, Thrills of tomorrow, Ken Shannon, Purple Claw, o la mítica Eerie. En España hemos tenido un acceso muy limitado a material similar de estas características. Unicamente Planeta Cómic ha editado algunas etapas de revistas míticas como Creepy o Eerie en este siglo, sin olvidar aquellas reediciones en la Biblioteca grandes del cómic con recopilaciones de cómics de terror o de ciencia ficción que provenían de la editorial EC.

Ahora por fin podemos disfrutar de unas historias que no dejarán indiferente a nadie y que posiblemente dejen con el culo torcido a más de una persona. Además, la edición es preciosa: tapa dura en formato cartoné, papel de alto gramaje y unos textos de introducción por obra de Craig Joe y Steve Banes, que contextualizan a la perfección los relatos recopilados. Estos prólogos van acompañados de un buen puñado de reproducciones de las portadas de las revistas de terror de la época. Todas ellas son obras de arte. A modo de curiosidad, algunas de las historias que podremos leer estaban incluidas en el informe del Doctor Fredric Wertham, lo que los convirtió en textos malditos. Wertham fue el autor del libro La seducción del inocente, que señalaba a los cómics como una fuente de perversión para las mentes más jóvenes.

zombis 50

Pero mejor vamos a entrar en faena. Como hemos dicho, los relatos aquí incluidos fueron publicados en la década de los 50. Todavía faltaba mucho para que George R. Romero estrenase en 1968 una película llamada La noche de los muertos vivientes. La cinta, que sin comerlo ni beberlo inauguró el renacer de estos seres, instauró además un canon que perdura hasta ahora, convirtiendo a los zombis en criaturas sin cerebro, que solo se mueven por el instinto primario de alimentarse de carne viva y avanzan despacio. Los Zombis runners todavía tardarían décadas en llegar auspiciados por películas como 28 días después de Danny Boyle o el remake de Amanecer de los muertos de un tal Zack Snyder.

Pues bien, olvidad lo que sabéis. Los zombis de esta antología nada tienen que ver con los que nos han bombardeado desde hace años (te miro a ti, Robert Kirkman). Aquí estamos ante historias de puro y verdadero terror, muchas veces relacionadas con el vudú propio del folclore de Nueva Orleans, el satanismo o las maldiciones de América Central y Sudamérica. Los muertos vivientes aquí presentados tienen cerebro, están organizados y les mueve muchas veces un deseo de venganza o de impartir una justicia que se les fue negada en vida. A menudo serán historias con moraleja, criticando la codicia humana que prefiere amasar una fortuna que preocuparse de lo verdaderamente importante, o con un mensaje claro acerca de que la muerte le llega a todo el mundo sin distinción. Habrá relatos con una paranoia incesante y la obsesión de un protagonista que percibe algo más allá de su comprensión.

Especialmente escalofriante es un relato donde un escritor escucha cómo noche tras noche algo araña la puerta de su cuarto. Historias como Llena mi sudario vacío, La ciudad de los muertos vivientes, El funeral del vivo o Los ojos del zombi serán capaces de helar la sangre al más pintado. La maestría con la que se realizaban estas historias sin ser excesivamente explícitas, más allá de mostrar putrefacciones o cuerpos en descomposición, es brutalmente digna de elogio. Luego hay otras más simpáticas o ligeras como Ken Shannon que presenta a una especie de héroe de acción de lo más curioso.

mixed torsos

Y no hay que olvidar, por último, el tremendo talento de estos autores. En estas paginas podremos gozar del arte de Lin Streeter, Jack Cole, Lou Cameron, Dick Beck, Bob Powell o los más conocidos para el fandom general: Gene Colan o Wally Wood. El tomo incluye también un par de historias en blanco y negro, cuya reproducción ha sido posible gracias a los aportes de la colección de originales particular de Bill Leach, todo un lujo.

Deseando estoy de hacerme con el próximo volumen.

Compartir:

Txema Sáez

Fanático sin solución del cómic de superhéroes, del manga, del cine de terror, la literatura fantástica, los videojuegos y más heavy que una lluvia de mercurio al rojo vivo. Como los mejores turrones, he vuelto a casa por Navidad (aunque trece años he tardado).

No hay ningún comentario todavía.

Anímate a ser el primero en comentar.

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Facebook Auto Publish Powered By : XYZScripts.com