Del 19 de febrero al 26 de mayo se organiza en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en conjunto con la Fundación Beyeler de Riehen (Basilea),... Balthus y el conde de Rola

Del 19 de febrero al 26 de mayo se organiza en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza en conjunto con la Fundación Beyeler de Riehen (Basilea), una exposición retrospectiva de la obra de Balthasar Klossowski de Rola (1908-2001), más conocido como Balthus, un autor tan reconocido como polémico y con algunas peculiaridades biográficas que lo convierten en un personaje muy interesante. Por ello, y como ya se ha hecho con anterioridad (Museomaquia), el Museo se ha asociado con Astiberri para realizar una obra que sirve como complemento para una exposición como esta. El elegido para esta Balthus y el conde de Rola es Tyto Alba, un autor que se ha especializado en realizar biografías de personalidades del mundo del arte en todas sus vertientes (Fellini en RomaLa vida. Una historia de Carles Casagemas y Pablo Picasso) con un estilo muy peculiar.


Balthus fue un artista muy peculiar, con una obra que se inclina en muchas ocasiones al surrealismo, pero manteniendo un estilo figurativo. Algunas de sus obras tienen como objeto a niños, lo cual ha dado pie a gran parte de la polémica, pues se le ha acusado incluso de promover actitudes pedófilas. Su propia vida no lo ha alejado precisamente de dicha polémica. Se casó con Antoinette de Watteville tras haber sido su modelo en varias ocasiones, y con la oposición de los padres de ella. Con 54 años conoce a Setsuko Ideta, de 18 años, con la que acabaría casándose y teniendo una hija. Fue Thérèse Blanchard, su vecina de 11 años la que centró su obra entre los años 1936 y 1939, con cuadros que hacen sospechar que sus intenciones iban más allá de lo artístico, pues casi todas sus pinturas muestran a la niña en una actitud ciertamente sexualizada. Es el caso de la conflictiva Teresa soñando, centro de la polémica en la exposición neoyorquina a la que he aludido antes. Pero si hay una obra impactante en este aspecto es su Lección de guitarra, donde se muestra a una mujer pegando a una niña semidesnuda, y que ha pasado de un comprador a otro con una historia cuando menos curiosa.

Es interesante ver la visión del propio autor sobre dichas acusaciones. En sus memorias decía que «las niñas son las únicas criaturas que todavía pueden pasar por pequeños seres puros y sin edad. Las jóvenes adolescentes nunca me interesaron más allá de esta idea.» Las describía como imágenes angelicales y celestiales. Muchos de los textos incluidos en esta Balthus y el conde de Rola están extraídos de dichas Memorias, y se han integrado en la obra con mucha habilidad.


Pero centrémonos en el trabajo de Tyto Alba. La obra viaja por la biografía del pintor dando saltos continuos, pasando de un momento de su vida a otro, sin un hilo conductor… pero haciendo hincapié en los elementos más reconocibles de la vida y obra del autor, desde su obsesión por los gatos, el duro cortejo hasta poder casarse con Antoinette, la importancia de Rilke en la motivación para inclinarse hacia la pintura como modo de vida, su presidencia de la Academia francesa en Roma, o su relación con Setsuko. Alba pasa por muchos momentos de la vida del pintor, aunque sea en una sola viñeta, como el nacimiento de sus hijos con Antoinette, su participación en la Segunda Guerra Mundial, y sobre todo… la cantidad de personalidades con las que tuvo relación e incluso amistad a lo largo de los años: Alberto Giacometti, Antonin Artaud, Pablo Picasso, Joan Miró, David Bowie, Bono (que llegó a cantar en su funeral)…

Alba hace un trabajo fabuloso enlazando esos momentos biográficos aislados, pero con la suficiente información para que el lector no se pierda y despierte el interés en investigar en la biografía del autor. Por poner un símil, es como si estuviéramos al final de su vida, con la confusión de estar en el último aliento de su vida, y tuviésemos fogonazos de recuerdos de lo vivido, algunos más detallados que otros. Y no elude lo más polémico de su carrera, desde su título nobiliario autoconcedido a la relación con las niñas. Me gusta mucho con qué sutilidad pone en boca de su hermano Pierre, filósofo que llegaría a ingresar en la Orden dominicana, y que achaca esa querencia por pintar esas actitudes eróticas como una manera de exorcizar sus propios demonios. Alba sugiere, no profundiza, suelta conceptos que se quedan en nuestra cabeza madurándose, e invitan a pensar en ellos y valorarlos por nosotros mismos.


El estilo de Alba es muy reconocible, aunque se adapta a las obras de Balthus y usa muchas de las fotografías reales como modelos para algunas viñetas de la obra. Mantiene un ritmo acorde al tono general de la obra: tranquilo y con esa sensación de ensueño que ya le hemos visto en otras de sus obras y que tengo que reconocer que cada vez me gusta más y me parece muy adecuado para hacer biografías con suficiente personalidad como para que el lector no lo vea como un mero repaso de momentos de la biografía del personaje en cuestión. Exige al lector un esfuerzo intelectual, y eso me parece fabuloso.

En definitiva, Balthus y el conde de Rola.

Otra colaboración de Astiberri con el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, otra biografía de un artista a cargo de Tyto Alba, y una oportunidad maravillosa de conocer o recordar a un pintor con una vida y obra fascinantes como fue Balthassar Klossowski de Rola. Un complemento muy bueno para acudir a la exposición temporal que tenemos en el Museo hasta el mes de mayo (a mí me ha dejado con muchas ganas de ir a verla). Una biografía  que, no obstante, exige un esfuerzo por parte del lector para ordenar, ampliar la información suministrada y que invita a conocer más. Me gusta mucho esta manera de repasar la vida de artistas.

Lo mejor: Cómo está contada, cómo invita a ampliar la información recibida. Lo sutil que es, sin juzgar, y dejando al lector el trabajo de interpretación de los momentos más delicados de la biografía del pintor.

Lo peor: Si vas buscando una biografía ordenada y cronológica, no la vas a encontrar.

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Alejandro Martínez

Alcalde no electo de Star City. Conocido en determinados círculos como "El páharo". Era el único que justificaba sus artículos en esta web, pero los caciques que la dirigen me han obligado a dejar de hacerlo... Sniff sniff.

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