Archangel es la primera aproximación al mundo del cómic del famoso escritor de ciencia ficción William Gibson. Con novelas como Neuromante o Mona Lisa... Archangel

Archangel es la primera aproximación al mundo del cómic del famoso escritor de ciencia ficción William Gibson. Con novelas como Neuromante o Mona Lisa acelerada, Gibson fue uno de los principales impulsores de la corriente cyberpunk durante los años ochenta del pasado siglo. El tebeo, basado en una historia ideada por él y el escritor y actor Michael St. John Smith, fue publicado como una miniserie de cinco números en los Estados Unidos de la mano de IDW Publishing entre mayo de 2016 y agosto de 2017. Bien recibida por la crítica, incluso nominada a mejor serie limitada en los pasados premios Eisner, ha sido publicada en nuestro país por la editorial Medusa Cómics en un tomo recopilatorio en tapa dura.

La historia de Gibson y St. John nos presenta un mundo alternativo asolado por una guerra nuclear, donde el gobierno de los Estados Unidos ha tomado una fuerte deriva totalitarista. Junior Henderson, el vicepresidente de este gobierno, decide viajar al pasado y tomar el papel de su abuelo para asegurarse que la historia discurre de nuevo tal y como debe ser. Sin embargo la resistencia de ese mundo alternativo no se quedará de brazos cruzados y enviará también un comando para entorpecer la misión de Henderson.

El yermo radiactivo de Archangel

El yermo radiactivo de Archangel

Realidades alternativas, viajes en el tiempo, nanotecnología… A pesar de contener muchos de los tópicos de las primeras novelas de Gibson —un grupo de personajes enfrentados a una misión casi imposible, una mujer protagonista de carácter fuerte, etc—, también presenta bastantes ideas de ciencia ficción que si bien no resultan demasiado originales —los ecos a sagas como Terminator son inevitables— están muy bien combinadas y consiguen crear un universo rico e interesante.

Uno de los conceptos más atractivos que se plantean es la yuxtaposición entre el futuro que conoce el lector y el de la propia historia dentro del tebeo. Presentar nuestra realidad como fruto de la intervención de un agente externo es una inversión original a los clichés de los viajes en el tiempo. Junto con ese futuro distópico y sus luchas de poder, son los elementos que más me interesaron en el tebeo.

Sin embargo estos aspectos se exploran poco. El grueso de la historia transcurre en la Alemania de 1945, en los estertores de la Segunda Guerra Mundial. La trama avanza sobre todo a través de secuencias de acción y es aquí donde más falla el tebeo. El trabajo del veterano dibujante Butch Guice (Micronautas, Doctor Extraño Hechicero Supremo, Aquaman: Espada de Atlantis), acompañado a las tintas por Tom Palmer, es más que correcto a la hora de plasmar los escenarios dónde transcurre la historia, tanto en su vertiente futurista como en 1945. Su estilo recuerda al Brian Hitch de Ultimates, con un planteamiento de página muy cinematográfico y mucho detalle en los fondos. Pero en las secuencias de acción resulta demasiado estático y su narrativa enormemente confusa, impidiéndote en ocasiones enterarte de qué está pasando realmente. Y eso, en un tebeo tan basado en la acción, es un lastre que es difícil pasar por alto.

El colorista Diego Rodriguez hace un trabajo destacable, distinguiendo muy bien las dos lineas temporales por las que discurre la historia mediante el uso de distintas paletas de color. Una más fría, dominada por tonos azules, para el futuro distópico y otra cálida, con abundancia de ocres para el pasado de la segunda guerra mundial. ¿O debería decir presente y pasado?, ¿o futuro y presente? En fin, lo que sea.

Por lo que cuenta el propio Gibson en el epílogo que contiene el tomo, la historia fue concebida originalmente para un medio audiovisual: inicialmente como proyecto televisivo y después como película, aunque no consiguieron venderle la idea a nadie. Cuando IDW propuso a Gibson adaptar alguna de sus novelas al cómic se decidió finalmente a transformar Archangel en un tebeo. Y la verdad es que se nota, y a veces soluciones narrativas que podrían funcionar muy bien en el cine no terminan de hacerlo en el cómic.

Archangel #2

Archangel #2, portada alternativa de James Biggie

En cuanto a la edición de Medusa, no se le puede poner ningún pero: tapa dura a un precio ajustado, buen papel, una traducción más que correcta y acompañada de algunos extras interesantes. A destacar esas portadas alternativas tan conceptuales de James Biggie, una de las cuales se utiliza como portada del propio tomo.

Tal vez Archangel es un tebeo que no resiste del todo a su propio hype (autor de ciencia ficción consagrado, nominado a los Eisner…), pero no deja de ser, a pesar de sus defectos, una entretenida lectura que interesará a cualquier fan de la ciencia ficción. Yo, al menos, me quedo con ganas de más historias ambientadas en este universo.

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William Gibson
Precio: EUR 16,15
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Ángel Ruiz

De pequeño fue testigo de como sus G.I. Joes eran devorados por su perro. Desde entonces, para superar el trauma, pasa las noches consumiendo todo tipo de subcultura: ciencia-ficción, fantasia, tebeos, películas, series... nada es suficiente para olvidar esa imagen de Destro entre las fauces de su mascota.

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