Saludos, queridos lectores. Ágil como una pantera negra, veloz como un guepardo, astuto como un zorro, con la hermosa voz de una ballena azul... Animal Man 1: El zoo humano.

Saludos, queridos lectores. Ágil como una pantera negra, veloz como un guepardo, astuto como un zorro, con la hermosa voz de una ballena azul me tenéis aquí para hablar con vosotros de un tebeo. Dejad que asimile la sabiduría de esa lechuza que pasa cerca de mi ventana y empezaremos con Animal Man 1.

Animal Man es una de esas series de culto que todos los lectores han leido…bueno, todos los lectores de cómic usa, claro. Ya sabéis. Pero algo debe tener porque hasta yo la he leído y disfrutado :-). Eso si, la he leído de aquella manera y  la tengo en la estantería con huecos entre historias.

Lo cual era una vergüenza, según me decían los Altos Editores de esta web. Así que me ha apuntado a la nueva edición de ECC.

Esta obra de Morrison, Truog y Grummett es de 1988, así que lo de los espoileres como que no lo seguiremos a rejatabla, la verdad.

No os daré la vara con un ensayo sobre el personaje y la obra. Los que ya lo conocéis, ya sabéis más de lo que os pueda contar. Y para los nuevos lectores, bastará decir que después de que Alan Moore entrase como elefante desbocado en la tienda de cristales en DC; Karen Berger decidió que dejarse invadir por autores británico podía ser una excelente idea.

Y vinieron unos señores como Gaiman o Morrison, tal vez os suenen…

Así que le dieron a escoger un personaje que nadie recordase y a ver qué salía de ahí.

Y salió una miniserie muy cuca de cuatro números. Bonita e interesante como un ave del paraiso.

Tanto, que se convirtió en serie regular abierta, como la larva pasa a ser una mariposa.

Ey, me está saliendo una reseña muy animalística, queridos lectores.

Y eso que Animal Man no es un personaje que nos llame mucho la atención. Solamente le hemos dedicado un podcast y una guía :-).

Pasemos a hablar del guión. Los primeros números iban, ya lo hemos comentado, a ser una miniserie cerrada. Así que tenemos una historia centrada y contenida. Con un final que podría quedarse ahí. Tenemos ya, sin embargo, esos toques que hacen especial a esta serie. Me refiero a los toques de humor. Humor a secas, humor negro, humor autoreferencial riéndose del género…

Un humor que se mezcla con historias serias y duras. Una mezcla propia y original. Pero no es ese tipo de humor que rompe la cuarta pared. Son detalles integrados en la historia.

Tras los primeros números, ya en la serie regular, es cuando Morrison nos ofrece lo mejor. Historias cortas, cerradas, pero que se van siguiendo como parte de la vida de este superhéroe en cuyas habilidades y capacidad nadie confía demasiado.

Podría hablaros de ese famoso Evangélio del  Coyote. Quizás el número de esta serie que todos recomienden si solamente se va a leer uno.

Podría, pero personalmente os recomendaría, queridos lectores que os acercáis a esta obra, el número 7. La historia de Máscara Roja.

Una historia triste, melancólica. Una historia sobre esos superhéroes de la infancia, sobre esa forma de narrar historias más sencilla y simple. Un tiempo que se ha ido, para los superhéroes y para los lectores.

Una historia de contrastes. Porque Máscara Roja es, como Animal Man, un superhéroe olvidado. Y la única diferencia entre ellos es que uno ha sido escogido por un guionista y el otro no.

Una historia de las que te hacen cerrar el tomo y esperar un poco antes de seguir leyendo.

Y no nos olvidemos de la familia del héroe. Una familia de clase media con sus problemas en el trabajo, en la escuela. Una vida normal y real para un héroe alejado de otros como Batman o Superman.

Antes de hablar del dibujo, permitidme recomendaros las portadas de Bolland. Muchas de ellas son de esas que se vuelven iconos por derecho propio. Solamente puedo deciros que sigáis el enlace y babeéis un poco.

Es posible que si os hablan de esta obra, os mencionen que el dibujo es malo. A mí, la verdad, no me lo ha parecido. Aunque es cierto que a veces, algunas caras a Truog le salen raras.

También tendremos, en este apartado, el trabajo de Tom Grummett.

Es un dibujo expresivo, realista y no muy recargado. Con unos animales muy bien dibujados y que te transmiten sus sentimientos y, lamentablemente, su dolor y sufrimiento.

Las tintas son obra de Hazlewood.

El color es de Tatjana Wood. Un color suave y muy realista que me ha encantado. Con los contrastes justos, pero sin quemarnos los ojos. Exagerado y chillón cuando la historia lo necesita.

Con deciros que es la colorista de La Cosa del Pantano de Moore está todo dicho…

La edición viene sin extras, al menos en este tomo. Solamente incluye un artículo introductorio del guionista. Quizás podríamos buscarle un defecto, y es que el lomo continúa la ilustración de la portada, sin crear una ilustración propia con los lomos de los tres tomos.

La traducción es de Guillermo Ruíz Carreras.

¿Por qué leer Animal Man 1?

Los guiones. Las referencias. Las historias cortas. Los toques de humor. Las reflexiones sobre hombres y animales.

¿Por qué no leer Animal Man 1?

Lo estoy pensando, lo estoy pensando :-).

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Lamastelle

Lamastelle

Aprendió a leer para viajar con el Capitán Trueno. Ha navegado por los mares del tebeo europeo, americano y japonés. Ha visitado la Luna y guiado un velero por los canales de Marte. Pilotó a Mazinguer Z. Defendió la Tierra de mil invasiones. Ha comandado naves entre mundos. Ahora, en su villa situada en una isla sin nombre, disfruta de su biblioteca y reseña para ELHDLT.

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