Se comenta con una cierta regularidad y desde hace tiempo que el cómic superheroico tiene un serio problema de relevo generacional. Que las series y...

Se comenta con una cierta regularidad y desde hace tiempo que el cómic superheroico tiene un serio problema de relevo generacional. Que las series y los formatos que publican las grandes están pensados en el lector que ya lleva tiempo, de entre treinta y cuarenta años y con un cierto poder adquisitivo, y los niños y los adolescentes no están en el punto de mira de los editores. Como ya he dicho en alguna ocasión, pan para hoy y hambre para mañana. Comparando las cifras de diciembre de 2015 con las de hace 50 años, en 1966, se ve que hay un problema. Hace un mes el tebeo más vendido del top ten fue el número 8 de Secret Wars, con unas 169000 unidades vendidas. El décimo fue el anual de Darth Vader, con unas 86000. Hace cincuenta años, las ventas medias a lo largo del año estuvieron encabezadas por Batman, con casi 900000 ejemplares mensuales, y el décimo fue Detective Comics con algo más de 400000. No hace falta mucho más que una calculadora para darse cuenta de que se venden ahora en torno a la quinta parte de tebeos que hace cincuenta años, habiéndose convertido los personajes de cómic incluso en iconos cinematográficos. Algo está fallando.

Y parece que los que piensan en las grandes a veces se dan cuenta de según qué cosas. Y de un tiempo a esta parte empiezan a aparecer en el mercado series enfocadas a un público más joven, sin el lastre de cincuenta años de continuidad, con una temática más ligera y una estética más actual. Así, en Marvel han probado con la serie de la Ms. Marvel Kamala Khan y en DC con la estupenda Batgirl de Burnside y con esta igualmente disfrutable Academia Gotham de la que ECC nos acaba de traer el primer número.

batman presenta academia gotham

Academia Gotham: Bienvenidos a la Academia recopila los primeros seis números de la serie regular americana que debutó en diciembre de 2014, a la vez que el relanzamiento de Batgirl, ambas de la mano del escritor Brenden Fletcher, que comparte labores de guionista aquí con Becky Cloonan, conocida por haber sido la dibujante de Demo y American Virgin. A los lápices, un inmenso Karl Kerschl, que ya coincidió con Fletcher en Brahman, la novela gráfica de Assassin’s Creed ambientada en la India.

Se preguntará más de uno, ¿qué es Academia Gotham? ¿Otra serie de la Batfamilia? Lo de «Batman presenta» y la palabra Gotham da que pensar que sí… pero no. A ver, sí, está ambientado en Gotham. Y hay varias -acertadas- apariciones de Bruce Wayne. Pero Batman no es más que ambientación de fondo de la historia. Es como ambientar una película en Nueva York y que no aparezca en un momento del metraje Central Park o Times Square.

Academia Gotham es una serie ambientada en un colegio y los protagonistas son los alumnos. Sí, ya se ha hecho la comparación en varias ocasiones con la saga de Harry Potter… pero es que es muy correcta. La Academia es un edificio oscuro y tétrico a lo Hogwarts, los uniformados protagonistas se meten en líos a cada paso que dan y hay oscuros misterios tanto en el pasado de los personajes como en la institución. Pero sin magia. Pero con fantasmas. Sí, el regustillo a Scooby Doo es innegable también.

Pero sobre todo, Academia Gotham es una serie de personajes bien definidos. Olive Silverlock es el eje central de la historia. Dentro de lo que es una serie grupal, es lo más cercano a una protagonista que hay. Tiene traumas familiares, pasado misterioso, problemas de adaptación social, intereses románticos… Volviendo al paralelismo con los libros de J.K. Rowling, Olive es Harry Potter. El diario de Millie Jane Cobblepot sirve de mapa de las zonas a investigar de la academia, muy al estilo del Mapa del Merodeador de Harry Potter y el Prisionero de Azkaban. Y qué decir de Maps, la hermana del ex de Olive y a la vez pupila/mejor amiga, personaje alocado y adorable. O Pomeline, o Heathcliff, o Colton… todos los personajes tienen su punto.

Entonces, ¿es una serie para niñas adolescentes? A ver, sí. Pero no exclusivamente. La grandeza de los productos de ocio está en poder contentar a distintos públicos, y Academia Gotham lo consigue. Tiene drama juvenil, tiene humor, tiene una trama de misterio interesante y bien llevada… y da color a la ciudad de Gotham, que a veces pareciera un entorno genérico en el que Batman se pelea mes a mes con el tarado de turno. Es una serie que para un lector ocasional funciona perfectamente, pero da color al resto de bat-títulos para el lector habitual.

Por el momento, las dos series que ha lanzado DC enfocadas a un público más joven han sido sendos aciertos. Esperemos que sigan por este camino. Y aunque yo no sea nada parecido a una chica de quince años, tanto Batgirl como Academia Gotham contarán conmigo en cada entrega.

Tendré que echarle un ojo a ese Grayson, a ver qué tal…

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Enrique Acebes

Enrique Acebes

Quien con monstruos lucha cuide de no convertirse a su vez en monstruo. Cuando miras largo tiempo a un abismo, el abismo también mira dentro de ti.

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