Especial Rumiko Takahashi: Lamu vista por J.A. Marchán
Como parte de la celebración de los 30 años en activo de Rumiko Takahashi que estamos llevando a cabo, algunos compañeros tortenses han reinterpretado a algunas de sus creaciones más populares. Hoy os presentamos la versión de Lamu realizada por J.A. Marchán, junto a un pequeño texto en el que nos explica qué ha supuesto para él Rumiko y su obra.
(Pulsa en la imagen para verla ampliada)
Rumiko vista por J.A. Marchán
Mi relación con Rumiko Takahashi y con el manga en general no es por desgracia demasiado intensa.
Siempre he sido más aficionado al anime que no a la lectura en sentido inverso. Aún así el nombre de esta prolífica autora siempre lo tendré asociado a mi juventud y a las tardes frente al televisor, viendo el canal autonómico TV3. En él es donde conocí dos de sus series: Lamu y Ranma 1/2.
De la primera poco puedo contar. A pesar de ser un éxito nunca pude conseguir ver más que la carátula con su música y algún pequeño segmento. No me interesé más por ella a pesar del mínimo atuendo atigrado de su protagonista. Imagino que por aquel entonces me parecía más una serie “para chicas” que otra cosa.
En cambio Ranma fue diferente. La serie era una pequeña delicia. Ya desde el principio me atrajo la estética general y la inclasificable historia con un chico que cae en una extraña laguna y a partir de entonces se transforma en chica al mojarse (cosa que produjo más de una polémica). O su padre que se convierte en un enorme oso panda. La serie era una especie de comedia romántica con mucho lugar a enredos y confusiones. Además la tensión entre el protagonista y Akane, la chica de sus sueños, era siempre palpable. A eso se le añadían unos combates igualmente geniales y otros personajes como Shampoo o el impagable Ryoga que se transformaba en un cerdito negro.
Qué buenos recuerdos y qué ganas de echarle un vistazo a la serie me han entrado…
¡Por muchos años, Rumiko!


