26 Mayo 2008

Los Archivos Perdidos: Indiana Jones

Hola, amigos de lo perdido. Aquí estamos con una entrega especial dedicada a nuestro gran icono ochentero, Indiana Jones. Aprovechando el estreno de la cuarta entrega, vamos a zambullirnos en sus aventuras comiqueras, que quizás no significaron gran cosa, pero que marcaron un momento por diferentes razones.


En 1981, el estreno de ‘Indiana Jones, en busca del arca perdida’ se convierte en uno de los grandes taquillazos de los años 80 y de la historia del cine, dando inicio a una de las décadas más brillantes del séptimo arte.

En 1981, en convergencia con el arte cinematográfico, el cómic empieza a afrontar lo que será también una de las décadas clave en su historia, sin saber que en tan breve lapso de años verán revolucionar y cimentar una nueva tendencia en el universo comiquero. Aún sin saber lo que vendrá, Marvel no deja pasar la oportunidad de las licencias y, como hizo con Star Wars, se hace con los derechos para la adaptación al cómic de la primera aventura cinematográfica del Dr. Jones.

Para tal evento, Marvel apostó por un equipo creativo con garantías para los 3 números (Septiembre/Noviembre de 1981) en los que se desglosarían las peripecias fílmicas de ‘En busca del Arca Perdida’: Walter Simonson a los guiones e ilustrando parte de las portadas, John Buscema a los lápices y Klaus Janson cubriéndole las espaldas.

El resultado fue lo suficientemente bueno para convertir las andanzas de Indiana Jones en algo más sólido y rentable para la Casa de las Ideas. Y así, en enero de 1983, Marvel se saca de la chistera la serie regular de nuestro intrépido arqueólogo ‘The Further Adventures of Indiana Jones’. Aún falta un año para el estreno de la precuela ‘Indiana Jones y el Templo Maldito’ y los problemas acababan de comenzar en Marvel.

Dennis O’Neil al guión, John Byrne y Terry Austin en el apartado gráfico, un autentico equipazo que no iba a defraudar a nadie durante su notable estancia en la serie de… 3 números (el tercero ya dibujado por el malogrado Gene Day). Y es que si en estos números mantenía la esencia pulp que caracterizaba Indiana Jones bien plasmado por un excelente Byrne/Austin, lo que vino después tiraría por la borda toda esperanza de haber disfrutado de la cimentación de un universo propio de Indiana Jones en el cómic. La maldición se prolongaría durante los 3 años siguientes, una agonía de 34 números que fueron lapidando inicialmente un David Michelinie desorientado y una retahíla de dibujantes que no sabían lo que hacer. Ante semejante lío, resulta destacable alguna que otra presencia como un joven David Mazzuchelli, el eficaz Herb Trimpe y, muy especialmente Steve Ditko, que durante el ultimo año de la serie junto a una desconocida Linda Grant a los guiones, enterrarían semejante despropósito. Y esto es lo que pasa cuando Marvel miraba a donde no tenía que mirar. Así fue que durante el periodo 1986-1990, antes de perder la licencia del personaje, sólo se publicó la adaptación correspondiente a ‘Indiana Jones y La Ultima Cruzada’. Y es una autentica pena que durante aquellos años se viera en otras series Marvel, lo que podía haber sido en realidad una serie de Indiana Jones sin injerencias, peleas editoriales y despropósitos creativos…

Así llegamos a los años 90. Marvel facilita la perdida de la licencia de Indiana Jones que acaba en Dark Horse, que no pierde el tiempo y se lanza a la explotación del personaje como haría con la franquicia de Star Wars. Pero a diferencia de Marvel, Dark Horse planteó la explotación de la franquicia desde una perspectiva que la ha hecho conocida, dosificar el producto.

Así es como Dark Horse planifica la nueva etapa de Indiana Jones en cómic, a través de miniseries de 4 a 6 números y con una presentación cuidada (esas portadas de Dave Dorman). Aprovechando el tirón de lo que podía haber sido la cuarta entrega de Indiana Jones (’The Fate of Atlantis’), en 1991, se decide a adaptarla en cómic con William Messner-Loebs y el legendario Dan Barry tanto en los guiones como en el apartado gráfico, junto a Karl Kesel a las tintas.

Tras 10 años se había dado con el formato de publicación ideal pero no con el equipo artístico adecuado ya que tras el tirón inicial de ‘Indiana Jones and the fate of Atlantis’, la franquicia no supo sobrevivir más allá de 1995, tras 5 miniseries de calidad muy dispar (Thunder in the Orient-1993, The Shrine of Sea Devil-1994, The Golden Fleece-1994, The Arms of Gold-1994, The Sargasso Pirates-1995) y la breve adaptación de la televisiva ‘The Young Indiana Jones Chronicles’ en 1992. Dark Horse esperó tiempos mejores mientras la esperanza de una nueva película se iba diluyendo a lo largo de los 90.

13 años más tarde, el estreno de la nueva entrega de Indiana Jones en plena fiebre nostálgica para unos (los aficionados) y de recuperación de trayectorias en declive para otros (equipo cinematográfico), facilita que Dark Horse reactive la franquicia. Iniciando una intensa campaña con la publicación en febrero y en junio de los Indiana Jones Omnibus que aglutinan las miniseries de Indiana Jones en la editorial, seguido en mayo de la adaptación de la película a cargo de John Jackson Miller y Luke Ross. Para junio se anuncia una nueva miniserie ‘Indiana Jones and the Tomb of the gods’ realizada por británico Rob Williams (Cla$$ War) y Steve Scott.

Pero no nos engañemos, estas iniciativas comerciales chocarán antes o después una vez más con la contradicción que representa Indiana Jones como franquicia, el factor creativo.

Esperemos que tras una década larga de reflexión se haya aprenda la lección, se aceptan apuestas.

Entrada publicada el Lunes 26 de Mayo de 2008 a las 5:10 pm dentro de Artículos, Cine y animación, Dark Horse Comics, Marvel Comics. Puedes seguir los comentarios realizados a este post a través del feed RSS 2.0. Both comments and pings are currently closed.

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