Especial 52: Semana 49
Ya sólo tres semanas nos separan del clímax final, pero en tan sólo una se desatará el gran evento que lleva gestándose desde el principio… la Tercera Guerra Mundial está cerca. Pero hoy nos ocuparemos de ver cómo las semillas germinan hasta dar este terrible fruto y con nota curiosa, ya que toda la acción de este número transcurrirá en un solo día en lugar de la semana a la que estamos acostumbrados. Nos iremos a la isla Oolong y saltaremos de dentro a fuera de ella para ver qué nos tiene que contar cada uno de los personajes que allí se reunirán. Allí nos espera todo el escuadrón científico de Chang Tzu, la JSA, Black Adam (por supuesto) y varios invitados sorpresa. Vamos con ello.

Frente a los escudos de la isla Oolong, La JSA reclama a Black Adam, pero Chang Tzu, a través de una pantalla, les hará ver que no piensa entregarlo sin sacar nada a cambio. Cuando los héroes parecen dispuestos al asalto entrarán en escena los Diez Grandes de China. La isla Oolong es suelo chino y cualquier ataque será considerado acto de guerra.
En el interior de la Isla, mientras el Dr. Sivana busca el control de su teleportador (se teme lo que está por llegar), Chang Tzu visitará a Will Magnus interesándose por el estado de su Hombre de Plutonio, aunque en realidad el motivo parece más orientado a la sospecha. Magnus ha estado actuando de forma sospechosa y pequeños fragmentos de metal han ido desapareciendo en las últimas semanas. Magnus es consciente de las intenciones de Chang Tzu y tratará de distraerlo con los principios del responsómetro, la tecnología capaz de dar vida a los metales basándose en la ‘personalidad’ de éstos. La distracción tendrá como fruto el tiempo necesario para que unos Metal Men de tamaño mini aparezcan para atacar a Chang Tzu y dar la oportunidad a su creador para escapar.
Fuera descubriremos la razón del ultimátum de los Diez Grandes… Chang Tzu es uno de ellos. ¿No os parecía raro que un grupo de llamado los Diez Grandes tuviera al menos once miembros? Repasemos, hasta ahora habían desfilado el Consumado Médico Perfecto, Augusto General de Hierro, Arquero Celestial, Zorro Fantasma Asesino, el Inmortal en la Oscuridad, la Madre de Campeones, los Siete Hermanos Mortíferos, el Robot Shaolin, el Guardián Socialista Rojo, Thundermind y descubríamos en la semana 32 que existía un undécimo miembro, el Yeti. Si había once, ¿por qué no doce? Desde el principio, el gobierno chino había aceptado el dinero de Intergang para hacerse con tecnología para destruir a Black Adam y hasta ahora parecía estar saliéndoles bien, pero ha llegado la hora de cambiar las tornas.
Dentro, Sivana sigue buscando su teleportador para huir, no sin antes torturar un poquito más a Black Adam (realmente lo está disfrutando), pero el teleportador está en manos de Will Magnus, como descubrirá T.O. Morrow. Este último tratará de frenar a Magnus en su intento de abrir los escudos, pero ha llegado demasiado tarde. Sin embargo descubrimos el control que Sivana busca en manos de Magnus, pero no para su huida. Por loco que esté Morrow, fue su maestro y Magnus le reserva este regalo de despedida. Sorprendido, Morrow aceptará y antes de que se de cuenta, estará dentro del Omnibot de Sivana, orbitando la tierra a salvo.
La entrada de la JSA no se hace esperar, la única condición será que detendrán a Chang Tzu sin dañarlo y se lo llevarán a los Diez Grandes, pero quizá no les sea posible cumplir su parte. Tzu está enfurecido y Magnus es la raíz de sus males. Tanto el que fuera llamado Egg fu como el Dr. Muerte se lanzarán a por él pero el creador de los Metal Men se guarda una bala de plata… o mejor dicho de plomo. De una improvisada pistola, saldrá disparado esa versión en miniatura de Plomo de los Hombres de Metal alcanzando a Chang Tzu. Magnus recogerá el arma de partículas de Morrow y volverá a equilibrar las tornas. Muerte huirá, pero Tzu parece decidido a acabar con él y eso será su final. Para cuando llegue la JSA, Tzu será un huevo reventado. Will Magnus anuncia su rendición.
Atom Smasher atrapará a Sivana y lo obligará a desvelar el paradero de Black Adam. Es el momento de liberarlo y todo habrá acabado… ¿o no? Al recobrar su libertad las ansias de venganza de Adam no se han mermado y sigue decidido a continuar su cruzada. Smasher quiere oír que no fue él autor de la masacre de Bialya de hace cuatro semanas, pero Adam sabe que no hay vuelta atrás. Querían una guerra y la tendrán.
¿Qué precio tendrá que pagar Magnus por su implicación en la isla Oolong? ¿Volverán los Metal Men? ¿Por qué el gobierno chino quería acabar con Black Adam? ¿Tuvo algo que ver las provocaciones que Amanda Waller lanzó contra su familia? ¿Qué plan oculto ha llevado a la Tercera Guerra Mundial de la próxima semana?
Más preguntas y puede que alguna respuesta la semana que viene…




