Leyendo entre Líneas: ¡¡Avalancha!!
Madre, la que se nos viene encima.
Llega el Saló del Cómic de Barcelona. Ergo, llegan las novedades. Es como si las editoriales las estuvieran conteniendo todo el año: “Aún no… aún no… ¿Ya es abril? ¡¡Pues ahora!!”
Ya hemos listado aquí las novedades de las grandes: Planeta, Panini y Norma. No las vamos a desgranar, pues no es momento ni lugar, pero sí haremos un par de reflexiones al respecto.
Si queréis uniros a nosotros, ya sabéis lo que habéis de hacer.
Todos los años pasa igual, si bien últimamente la situación se ha acentuado algo más. Llega el Saló, y con él las librerías se ven desbordadas de tebeos. A los números regulares de las colecciones en curso hay que añadir nuevas colecciones, números especiales, tomos en tapa dura… Qué bien, ¿no? Más material, tebeos que muchos esperábamos como agua de mayo (bueno, de abril) por fin a la venta, abundantes cómics donde elegir… ¡Qué maravillosa situación para muchos! Pero no para todos.
Como nunca llueve a gusto de todos (y menos en estas fechas), vamos a echar un vistazo a los más beneficiados y a los más perjudicados de esta situación.
En primer lugar, quienes más se alegran de que se publiquen tantos tebeos son las propias editoriales. El Saló del Cómic recibe visitas no sólo de lectores habituales, sino también de compradores potenciales, y hay que atraerles con productos llamativos. Además, la cobertura mediática pone al mundillo en el candelero y hay que salir guapos en la foto. Y queda más bonita una preciosa y adulta novela gráfica en formato Absolute que una miserable grapa superheroica infantiloide, faltaría más. No olvidemos también que ahora el Saló se ha hecho coincidir con el Día del Libro y, quieras que no, eso repercute positivamente en las ventas.
En segundo lugar, se alegran de esta situación los lectores. ¿No queríais que publicaran esos tebeos que tanto tiempo llevabais pidiendo? Pues aquí los tenéis. Y no uno ni dos, no, sino treinta o cuarenta, para que os hartéis. Alegría, alegría, que no decaiga…
Sin embargo, la moneda también puede caer del otro lado. ¿Quiénes se ven afectados por esta avalancha comiquera tan repentina?
Para empezar, los libreros. Sí, los libreros. Esos tipos tan majos que te guardan los tebeos del mes, que te hacen descuento si eres cliente habitual y haces un gasto considerable, que te piden el material americano al Previews y te cobran el dólar a euro. En abril, este señor librero recibe una soberana remesa de tebeos de golpe y porrazo. Golpe para su bolsillo, que tiene que hacer frente a un importante desembolso económico para poder comprar estos tebeos (que sí, que los vende y recupera la inversión, pero el gasto de sopetón no se lo quita nadie, y le puede dejar la cuenta corriente temblando). Y porrazo a sus estanterías, que tal vez no tenga suficientes en la tienda para acomodar todas las novedades.
Y en segundo lugar, quienes más se quejan de tantas novedades son… ¡los propios lectores! Vaya que sí. Ya se leen las críticas en blogs y foros: “Es demasiado gasto de golpe; no podemos comprar todo lo que nos interesa; ya podrían repartir las novedades a lo largo del año…”
Sea como sea, está claro que las editoriales nunca van a contentar a todo el mundo. Atención a las próximas semanas, porque esta sección estará dedicada a sendas entrevistas a dos libreros muy distintos: uno dueño de una librería pequeña y otro dueño de una grande. ¿Cómo ven ellos la avalancha comiquera de abril?
Personalmente, como lector de a pie, soy de la opinión de que cuanto más se publique (siempre y cuando se haga bien, y no con prisas), mejor. Que ya habrá tiempo de comprar lo que no podamos ahora, e incluso rebajado (ah, los saldos…). Pero si tienes prisa por comprarlo todo en cuanto sale, tal vez no te llegue el sueldo. ¿Cómo afontáis vosotros la avalancha comiquera?


