Leyendo entre Líneas: ¿Os acordáis?
¿Os acordáis de cuando los tebeos en formato prestigio eran para cosas… de prestigio? Sí, eran más caros, pero las historias que traían venían firmadas por autores de renombre. Así conocimos las aventuras de Lobezno en la Tierra Salvaje, firmadas por Mike Mignola, la formación del grupo británico Excalibur, de Claremont y Davis…
¿Os acordáis de cuando el manga se publicaba en tamaño comic-book (prestigio, para más señas)? Así fue como descubrimos en España Ghost in the Shell, Ranma, Crying Freeman… Ni se nos ocurría leerlo en tomos pequeñitos y de derecha a izquierda, por dios.
¿Os acordáis de la que se lió cuando Forum cambió el formato de los tebeos en grapa, y adoptó el formato comic-book americano? Antes, sus tebeos era ligeramente más grandes, y este cambio provocó que las colecciones en las estanterías tomaran la forma de una montaña rusa. También se pasó de 36 a 24 páginas. Los más jóvenes no lo recordarán, pero muchos tebeos Forum incluían un complemento de 8 páginas (así nos tragamos el Born Again por primera vez), o bien traían tebeo y pico, con lo que te podías encontrar que el clímax de la historia se veía guillotinado por un “sigue las aventuras de Spiderman, dentro de 30 días en tu kiosco”.
¿Os acordáis de cuando Carlos Pacheco era un muchacho al que encargaban portadas para la colección Clásicos Marvel? Miradlo ahora, triunfando en todo el mundo con sus 4 Fantásticos, Superman, Arrowsmith…
¿Os acordáis de cuando los tebeos de superhéroes en formato grande eran garantía de calidad? Ahí teníamos las Novelas Gráficas Marvel, material impresionante por aquel entonces. Se pagaba una pasta por ellas, sí. Pero estaba claro que el contenido valía la pena.
¿Os acordáis de cuando algunos tebeos traían posters en el interior, o un portafolio al final? Anda que no tiene que haber carpetas por ahí decoradas con eso. Hoy, a ver quién es el guapo al que se le ocurre destripar un tebeo para empapelar una carpeta.
¿Os acordáis de cuando era algo normal y corriente prestarse tebeos entre amigos? El intercambio de tebeos entre prepúberes y adolescentes estaba a la orden del día. Nos veíamos todos o casi todos los días, así que no había problema en “perder” un cómic.
¿Os acordáis de cuando las series de dibujos animados sólo las veían los niños? Son esas series que ahora buscamos nosotros por emule o reeditan en DVD, y que a los niños resultan insufribles. Hoy, los adultos babeamos con series como Justice League Unlimited, que los niños de este país difícilmente llegan a ver.
Y yo ya no estoy seguro de si disfruto de los tebeos más ahora o hace 15 años.


