Leyendo entre Líneas: Satélites
En todos los sectores existe una industria principal que lleva a cabo su negocio, e industrias satélite que aprovechan el trabajo de la principal para llevar adelante su actividad.
La industria comiquera, en nuestro caso, cuenta con industrias satélite que saben sacar buen provecho de los productos “origen”: cine, televisión, juguetes, coleccionables…
Los cómics de superhéroes se están viendo “honrados” con adaptaciones a la gran pantalla más (Superman, X-Men) o menos dignas (Motorista Fantasma), series de televisión (Blade, Painkiller Jane), muñecos articulados, figuras de resina o porcelana, bustos, cascos… Todos estos elementos son una magnífica fuente de ingresos para las editoriales, pero es inevitable preguntarse a qué público están dirigidos.
Una película de imagen real de Superman no es sólo para fans del personaje, sino también para niños y amantes del cine de acción (aunque no hayan leído un tebeo en su vida, y piensen que la peli de Superman mola, pero que los tebeos son cosas de críos). Las películas hechas directamente para ser estrenadas en DVD, como las de animación, están claramente dirigidas a gente que ya conoce los cómics en que se basan, y por tanto requieren un mayor cuidado a la hora de representar a los personajes.
Leí una vez que las últimas películas de Disney eran meras excusas para sacar una nueva línea de juguetes. Y no me parece descabellado decir que Disney ingresa más dólares por la venta de merchandising que por la taquilla o los DVDs de las películas.
Algo así ha llegado a pasar con los cómics de superhéroes. Los cómics de Secret Wars nacieron para promocionar la línea de juguetes. Se publican cómics que sirven de precuelas y secuelas de las adaptaciones al cine (como ha pasado con Superman Returns). Incluso se modifica la continuidad de la serie de Superman para reflejar los eventos que transcurren en Smallville (en Legado, de Waid y Yu). Ya no parece tan claro cuál es la industria principal y cuál la satélite.
¿Cuál es el motivo por el que se hacen películas de superhéroes? Para mí está muy claro: llegar a donde los cómics no llegan. El cine tiene un radio de alcance muy superior al del papel. Y además del dinero que recibe la editorial por licenciar sus personajes para la gran pantalla, no olvidemos que también podrá licenciarlos para las líneas de juguetes, impulsadas por el éxito de la película (no sólo muñecos de los protagonistas, sino también de los malos, los secundarios…). Más dinero para la saca. Ah, y puede que a quienes haya gustado mucho la película terminen por comprar los tebeos también. Pasó con V de Vendetta, pasó con Persépolis y pasará con Watchmen. Tiempo al tiempo.
Sí, el de la imagen es George Lucas. Y esta figura existe y está a la venta en al menos una tienda madrileña.
Desde el otro punto de vista están los tebeos que salen a la estela de una película o serie de televisión, como es el caso de Héroes, Army of Darkness o Viernes 13. No es exactamente el mismo caso que tratamos, pero se le pueden aplicar algunos de los puntos.
Así que si ahora no tenemos claro qué fue primero, si el huevo o la gallina, imaginaos dentro de unos años si esto sigue por este camino…




