La Espada de Orion: Coleccionando quejas (don’t worry be happy)
Al hilo de lo que comentaba mi compañero Markitos el martes, quería comentar algunas cosas sobre la ardua afición de coleccionar tebeos. Y es que casi parece mentira que lo hagamos por propia voluntad. Comprar tebeos parece no causar otra cosa de disgustos y pesares. Cada semana (y casi cada día) podemos oír o leer el comentario de un lector indignado por algún motivo, sea precio, deficiencias en una edición, formatos, equipos creativos o lo que sea el tema en boga de la temporada. Pobrecitos de nosotros, que no hacemos más que sufrir.
Si un tebeo se edita en formato de lujo nos quejaremos del precio. Si aparece con precio y formato popular diremos que es una mierda de edición. Si se mantienen tebeos inéditos gritaremos por su publicación. Si se publican demasiados tebeos hablaremos de saturación de mercado. Si leemos un tebeo de corte clásico lo llamaremos rancio. Si alguien rompe con el status quo de una serie también nos indignaremos. Si nos ofertan poca producción nacional hablaremos de crisis, pero argumentaremos que no podemos comprar tantos tebeos cuando se descubra que dejamos el material español en la estantería de la librería. Incluso si hay movimientos editoriales nos quejaremos y la lista podría ser interminable. Y es que opinar es libre. Clint Eastwood lo definió a la perfección con su símil con los culos. Fijaos que uno hasta se puede quejar de que nos quejamos.
Claro, sólo faltaría que no pudiéramos opinar teniendo en cuenta que somos los clientes. Pero es que echando un vistazo a los foros y blogs, parece que nuestra afición no fuera más que un cúmulo de sinsabores.
Hago desde aquí un llamamiento al buen rollo y al flower power. Se supone que nos gusta coleccionar tebeos. ¿Por qué de vez en cuando no decimos: “Esta serie es cojonuda” o “pedazo de edición que se ha currado la editorial X con el tebeo Y”? Incluso en casos como el comentado 49ers de Norma, cuando admitimos algo bueno lo hacemos con incredulidad y suspicacia.
Aunque sólo sea por reflejar de manera más plural (y realista) este mundillo hablemos bien de los tebeos, las editoriales o los formatos cuando debamos hacerlo. Ya sé que es más polémico (y por eso mola más) quejarnos y además da más juego, pero las críticas tienen su momento, al igual que las alabanzas. Estamos creando un clima de queja sistemática que está acabando con el verdadero cometido de éstas. Leemos tantas quejas que cuando nos encontramos con una respondemos con un “otra vez lo mismo” de manera automática. Las editoriales ya no escuchan lo que les decimos como clientes y hasta hay un tópico que está ganando autoridad por momentos. Aquello de “lo que se lee en Internet no se ajusta a la realidad” empieza a convencer hasta a un servidor.
Así que me voy desquitar y a terminar este post enumerando varios casos por los que mola ser coleccionista de tebeos. Vamos allá: Los coleccionables semanales son el mejor invento desde el pendrive, estamos en uno de los mejores momentos en cuanto a oferta y variedad se refiere, se puede conseguir casi cualquiera de las obras clave del comic, cada mes más gente diversifica sus lecturas y compra más de un tipo de tebeos, el manga está arrasando en España, poco a poco se van corrigiendo los errores, hay más información que nunca… creo que queda claro, ¿no?
¡Qué demonios! Lo reconozco. ¡Me encanta el formato de la línea Universo DC!!!

