Es mucho más difícil construir que destruir. Una gran Crisis se ha cernido sobre el Universo DC y es hora de juntar los pedazos para reconstruirlo todo, tanto literal como figuradamente. Tras el radical cambio de las Crisis de Identidad, la catástrofe de los Omacs, la unión de los villanos, el desastre galáctico de Rann y Thanagar, el crepúsculo mágico del Día del juicio y la apoteosis final de la Crisis Infinita, llega la calma tras la tormenta, una tormenta realmente devastadora y esta vez el trabajo de reconstrucción no contará con la ayuda de Superman, Batman y Wonder Woman.
Los cascotes no sólo están en las ciudades, sino en la moral de muchos de los pobladores del Universo DC y volver a erigir un universo de tal envergadura dependerá de ellos. No es extraño que para contarnos esta historia coral que sienta las nuevas bases, DC se haya armado de lo mejor de su plantilla literaria y hayan unido la portentosa imaginación de Grant Morrison, con la cauterización de personajes de Greg Rucka o la capacidad para el manejo de estos que brinda el enciclopédico conocimiento de Geoff Johns o Mark Waid.
Así esta primera semana comienza pausadamente mostrándonos a través de Booster Gold, Ralph Dibny, Steel, René Montoya, The Question y Black Adam que aún queda mucho por construir y, sobre todo, que queda mucho por suceder.
Asistiremos esta semana a las primeras pinceladas que nos irán dando pistas sobre lo que está por venir. El ritmo narrativo comenzará suavemente, mostrando una serie de hechos, casi todos ellos a pie de calle, haciéndonos sospechar que la historia irá en un continuo crescendo.
Serán seis los pilares de 52, pero sus historias comienzan casi inconexas, dejando que nos demos cuenta de que esto sólo es el principio y haciendo que cada palabra que leemos y cada nueva imagen cree una nueva pregunta que nos mantenga pegados al asiento
Así veremos cómo Steel ayuda en la reconstrucción y rescate casi como un bombero más, haciendo los que siempre se le dio mejor: construir.
Ralph Dibny (anteriormente conocido como el Hombre Elástico) aún tendrá mucho más que decirnos después de la Crisis de Identidad y una sorprendente revelación lo volverá a introducir en el juego.
Black Adam iniciará un personal modo de reconstrucción desde su nación Kanhdaq en una especie de nueva cruzada, que tratará de dar ejemplo al mundo desde su particular visión y sus poco ortodoxos métodos.
Tras la muerte de su compañero, René Montoya se ha hundido en una depresiva espiral de destrucción personal, pero (y aquí vemos como ciertas cosas comienzan a interrelacionarse) The Question se erigirá como nuevo paladín de Gotham y de uno u otro modo, Montoya se verá implicada.
Pero quizá el más sorprendente de los pilares sobre los que comienza a edificarse esta epopeya en 52 partes recae en Booster Gold. La ausencia de la Trinidad aparecía en la propia publicidad de la serie, pero claro, Booster no lo sabía y parece ser que quizá podría llevar a consecuencias mucho más graves de lo que pensábamos. Todo aquello en cuanto creía resultará ser falso y traerá profundos cambios para el heroico estandarte de las grandes marcas que podrían terminar por borrar su eterna sonrisa.
Pero aunque estos seis sean los pilares de principales de este inicio, Morrison, Rucka, Waid y Johns se las van arreglando para dejarnos pequeños detalles sobre otros muchos aspectos como la nueva situación de Flash, los Luchadores de la Libertad, Superboy o un magullado Clark Kent que nos dan algunas pistas y abren otro millar de preguntas.
Esto sólo es la primera semana, el principio, pero nos invita a pensar en una historia tan enorme que no nos quedará más remedio que seguir para saber si mantiene el ritmo.